Año CXXXIX Nº 49305
La Ciudad
Política
Información Gral
El Mundo
Opinión
La Región
Policiales
Mundo digital



suplementos
Ovación
Turismo
Mujer
Economía
Escenario
Señales


suplementos
ediciones anteriores
Salud 22/11
Página Solidaria 22/11
Turismo 19/11
Mujer 19/11
Economía 19/11
Señales 19/11
Educación 18/11
Estilo 18/11
Chicos pero grandes 11/11
Autos 26/10

contacto
servicios
Institucional

 domingo, 26 de noviembre de 2006  
Búsqueda de la voz interior

Clarisa Ercolano / La Capital

"Usted preguntará por qué cantamos", dice a modo de arenga alentadora el poeta uruguayo Mario Benedetti en uno de sus versos más conocidos. Más allá de la alegría que genera entonar una canción o deleitarse con una buena música, la voz es el medio más arcaico de expresión y comunicación humana. "La voz es el cuerpo que se oye", suelen decir los entendidos en lo que respecta al canto.

El trabajo corporal y la voz cantada tienen una relación muy estrecha donde el manejo del cuerpo, los movimientos, el gasto energético y la minimización de la tensión son componentes de un trabajo que va más allá de una bella interpretación. La voz es el resultado de la interacción de múltiples sistemas (respiratorio, muscular, nervioso y endócrino, entre otros), sin olvidar el componente emocional. "Conocerlos, manejarlos y desarrollar una técnica vocal adecuada permite acceder a lo que se llama eufonía, una voz sana, armoniosa e insuperable como instrumento de comunicación", dice Ethel Koffman, cantante rosarina y profesora de la Escuela Municipal de Música.

Un correcto entrenamiento vocal no sólo pasa por el buen uso de las cuerdas vocales, sino que incluye ejercicios de relajación, respiración, concentración, vocalización y ritmo en una dinámica artístico expresiva. Al respecto, el investigador alemán Spencer decía que la voz debía ser considerada como uno de los efectos fisiológicos de la variación de los sentimientos. Estudios médicos y psíquicos confirman que los bloqueos que con más rapidez se presentan suelen manifestarse en la dificultad de respirar, emitir sonidos, "largar" la voz y mover el cuerpo.

Un párrafo aparte merece la disciplina conocida como bioenergética que apela a una forma de entender la personalidad humana en términos del cuerpo y sus procesos energéticos, entre los cuales se ubica la voz cantada y hablada.

"En un plano físico se puede decir que el canto es respiración y sistema muscular. En otro nivel, el canto nos conecta con emociones profundas, produciendo una transformación que, interpretada químicamente, correspondería a una intensificación del sistema inmunológico", asegura Koffman en uno de sus trabajos de investigación. La cantante aclara que no es partidaria de trabajar sólo sobre la vibración de las cuerdas vocales, sino de "incluir al cuerpo en su conjunto".


Estamos comunicados
Patricia Martínez es fonoaudióloga y asegura que "voz es igual a comunicación", ya que sirve para comunicar emociones, ideas, estados. Dentro de un examen más analítico, aclara que es el resultado del funcionamiento de un sistema conocido como aparato fonatorio.

Las alteraciones en la voz son moneda corriente entre quienes consultan a los fonoaudiólogos. Para evaluarla correctamente confeccionan una historia clínica para saber qué pasa con el aire que ingresa y con los órganos que lo transportan. Sin embargo, Martínez advierte que no hay que descartar los factores emocionales que entran en juego. Y va más allá. "Si existen problemas endócrinos, como en la tiroides, la voz se altera sin olvidarnos que la laringe es un órgano sexual secundario". De esta manera, la profesional explica la relación, más notoria en las mujeres, entre las alteraciones de la voz y su ciclo hormonal.

"Manejarse bien con la voz de cada uno implica manejarse bien con uno", explica Martínez, y agrega que si bien es común encontrar problemas en las cuerdas vocales nunca hay que descartar otro tipo de patologías.

Otro lugar ocupan las alteraciones relacionadas con la disfonía. "Esto tiene que ver con aquellos que usan mal el cuerpo; hay que analizar qué pasa con el uso que le damos a la musculatura, el equilibrio y la estructura psíquica en general".

"Hay que abordar a la persona, ver qué muestra, escucharlo, porque hay cosas escritas en el cuerpo que el paciente mismo no sabe y necesita reconocer", explica la fonoaudióloga.

Cantar no es algo natural. "Hacerlo espontáneamente en la ducha o en la calle no es natural porque nuestro organismo no está preparado para ello", resume Martínez, y explica que la laringe es un esfínter de defensa, y por lo tanto, hablar sí lo es, pero cantar requiere otros conocimientos, sobre todo, tener información de cómo cuidarse la voz".

"Cantar requiere un control mucho más complejo, incluso a nivel nervioso, y tiene que ver con la conciencia y con los estados de ánimo", sugiere por su parte Koffman.

"Es conocida la historia de la llamada música negra que surge cuando los esclavos tenían que darse ánimos mutuamente para soportar las despiadadas horas de trabajo", apunta Martínez y agrega que "existen cosas que quedan fuera de la palabra que también son importantes".

Un buen ejemplo son los grupos corales donde además de la propia voz, es preciso combinar con otros, lograr una polifonía y encontrar un camino entre otros. El trabajo grupal que pone el acento en el encuentro humano más allá de las posibilidades vocales de cada integrante, se convierte así en un recurso terapéutico cuando amenazan la tristeza o el estrés.
enviar nota por e-mail
contacto
Búsqueda avanzada Archivo


Ampliar FotoFotos
Ampliar Foto


Notas Relacionadas
Sendas de evolución




  La Capital Copyright 2003 | Todos los derechos reservados