Año CXXXVII Nº 49291
La Ciudad
Política
Información Gral
El Mundo
Opinión
La Región
Policiales
Cartas de lectores



suplementos
Ovación
Turismo
Mujer
Economía
Escenario
Señales


suplementos
ediciones anteriores
Salud 08/11
Página Solidaria 08/11
Turismo 05/11
Mujer 05/11
Economía 05/11
Señales 05/11
Educación 04/11
Autos 26/10

contacto

servicios
Institucional


 domingo, 12 de noviembre de 2006  
La estrategia conciliadora de un sandinista
Daniel Ortega asumirá la presidencia de Nicaragua prometiendo paz y nada de cambios radicales

Gabriela Selser

Managua. - Daniel Ortega, uno de los nueve comandantes de la revolución sandinista de los años 80, se apresta a asumir el gobierno de Nicaragua dentro de dos meses con una consigna clara: no más confrontaciones políticas ni cambios "radicales" en la economía del segundo país más pobre de Latinoamérica. Vencedor de la última elección presidencial, Ortega ya no viste uniforme verde oliva y su legendaria bandera rojinegra quedó decolorada al rosa. Tras cumplir 61 años, asegura que sus promesas de "amor, paz y reconciliación" no fueron solamente una oferta electorera.

"Aquí no están contemplados cambios dramáticos, cambios radicales, en la base de la economía", le dijo al mandatario Enrique Bolaños en su primer discurso tras ser elegido presidente, y lo mismo repite ante empresarios privados e inversionistas extranjeros, aún temerosos por el futuro de sus capitales.

Frente a una multitud reunida en una avenida de Managua hace tres noches, el líder sandinista delineó lo que en la práctica será su gobierno: comercio con Sudamérica y Europa sin renunciar al acuerdo comercial con EEUU conocido como CAFTA y relaciones diplomáticas con China sin suprimir las maquiladoras taiwanesas que se expandieron en el país desde 1990. "Va a ser un «Lula» tropical", comentó un observador electoral español mientras preparaba sus valijas en un hotel de Managua. "Es un peronista", remató un periodista argentino.


"Fuego y plomo"
Al recuerdo de Ortega arengando a los soldados sandinistas que marchaban a la guerra y ofreciendo "fuego y plomo" a los "contras" apoyados por Estados Unidos (y ahora integrados a su alianza de gobierno) se sobrepone hoy la de un político conciliador que deberá negociar bastante para poder gobernar tranquilo.

De hecho, sus primeras reuniones "oficiales" fueron con los representantes del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Managua, a quienes les aseguró que no alterará los programas macroeconómicos negociados por los tres gobiernos de derecha de los últimos 16 años.

Sin omitir críticas a la guerra en Irak, Ortega propone a Washington olvidar su vieja enemistad y establecer "relaciones respetuosas", pensando sobre todo en los miles de nicaragüenses radicados en EEUU, que envían más de 700 millones de dólares anuales en remesas.

A los más pobres que le dieron su voto esperanzados en un cambio, "Daniel" les promete trabajo digno, educación, salud y tierras para los campesinos a fin de cumplir lo que asegura será su gran prioridad: erradicar la pobreza y el desempleo.

¿Cómo lo hará?, se preguntan algunos. La respuesta estuvo clara desde abril, cuando Ortega asistió en Caracas a la firma de un convenio petrolero con el presidente venezolano Hugo Chávez, que le ofreció diez millones de barriles de crudo anuales a precios sumamente favorables. También anunció que le pedirá ayuda al reelecto brasileño Luiz Inacio Lula de Silva para construir grandes proyectos de energía renovable, aprovechando el potencial acuífero y geotérmico de un país cuyos lagos y volcanes sólo han sido referencia turística. Aunque la estrategia conciliadora de Ortega podría desanimar las protestas sociales, muchos opinan que "el nuevo Daniel" no tendrá un gobierno exento de tensiones, especialmente en los primeros meses, cuando la bonanza económica aún no sea palpable y las tropas antimotines vuelvan a salir a la calle para garantizar el orden. (DPA)
enviar nota por e-mail
contacto
Búsqueda avanzada Archivo


Ampliar FotoFotos
Ampliar Foto
Ortega y su esposa en la Catedral.

Notas Relacionadas
Velas y comunión




  La Capital Copyright 2003 | Todos los derechos reservados