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 lunes, 20 de junio de 2005  
Vélez dio un paso gigantesco al título

Vélez Sarsfield consiguió ayer un trascendental triunfo sobre los suplentes de River Plate por 1 a 0 en el estadio Monumental, conservó la punta del torneo Clausura y dio un paso gigantesco hacia la conquista de un título que añora desde hace ocho temporadas.

El volante devenido en punta Lucas Castromán marcó la victoria a los 13 minutos del primer tiempo con un tiro penal, incidencia que se repitió en las últimas tres fechas para el conjunto que dirige Miguel Angel Russo.

Con este resultado Vélez se recompuso del cachetazo que le propinó Instituto de Córdoba en la fecha pasada, sumó 35 unidades y se alejó a cinco de Estudiantes de La Plata, su próximo rival en Liniers.

El resultado fue lógico en virtud de la distancia que hubo entre ambos equipos y hasta tuvo una exigua expresión por la cantidad de llegadas peligrosas generadas entre uno y otro.

Vélez fue sólido en la última línea, prolijo en la mitad de la cancha, veloz en el ataque y sacrificado en su totalidad; River, en cambio, lució apagado como el sol en la gris tarde de Núñez.

Al puntero todo se le resolvió en el arranque del partido cuando el árbitro Daniel Giménez sancionó un dudoso penal por una mano sin intención de Javier Gandolfi, en un intento de rechazo de una pelota que cayó desde el costado izquierdo.

Castromán, con un remate bajo al palo izquierdo de Costanzo, anotó el gol y a partir de ese momento su equipo se convirtió en el dominador absoluto del partido.

Después Somoza se transformó en el patrón del círculo central; Bravo formó un surco con un constante ida y vuelta por la izquierda; Jonas Gutiérrez hizo lo propio por el costado opuesto y Gracián se constituyó en el eje del juego mientras los delanteros se asociaban al circuito con buen criterio. Extremadamente apático, River no logró hilvanar una acción de riesgo en el arco de Sessa.

Pese a que River desperdició varias situaciones, Vélez no pasó ningún sobresalto por la impericia del ataque millonario y con el correr del reloj se dedicó a conservar el resultado con inteligencia.

Entonces, en el último cuarto de hora, llegaron los cambios para renovar el aire y el control de la pelota con una circulación lenta y precisa en la mitad de la cancha, bien lejos de su propio arco.

Con esa fórmula, Vélez se aseguró tres puntos claves en su carrera por el título.
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