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 domingo, 15 de febrero de 2004

Los errores de Rusia y EEUU durante la guerra en Afganistán fomentaron el extremismo islámico

Henry Meyer

Moscú. - Las últimas tropas soviéticas salieron de Afganistán hace quince años poniendo fin a un conflicto que costó la vida a 15.000 soldados soviéticos y a un millón de afganos y que, según ciertos militares rusos, contribuyó a la emergencia de grupos extremistas islámicos como la red terrorista Al Qaeda. "La invasión fue un enorme error que abrió el avispero que es el terrorismo, no sólo en Afganistán sino en toda la región", declaró a Krasnaia Zvezda, el diario de las fuerzas armadas rusas, el general Boris Gromov, el último comandante militar soviético en abandonar Afganistán el 15 de febrero de 1989.

La invasión de Afganistán, que se produjo en la noche del 25 de diciembre de 1979, todavía provoca enconados debates, en momentos en que Rusia se encuentra implicada en otra guerra, en su propio territorio, Chechenia, donde ha perdido según cómputos oficiales cerca de 10.000 hombres desde 1994.

La intervención en Afganistán respondía oficialmente a una petición del régimen marxista local instalado un año antes, pero al parecer fue decidida unilateralmente por el politburó soviético. El ejército soviético se retiró diez años después, derrotado por la guerrilla de los mujaidines, financiados y armados por EEUU a través de los servicios secretos paquistaníes. La Jihad, la guerra santa lanzada contra el invasor soviético, atrajo a un gran número de jóvenes islamistas de varios países, entre ellos a Osama Bin Laden.


Washington los armó
Para los "ex duros" de los servicios secretos soviéticos, como Vadim Kirpichenko, ex subdirector de espionaje en el desaparecido KGB, EEUU es responsable de las consecuencias de ese conflicto. "EEUU cometió un enorme error" al ayudar a los mujaidines, escribe en un libro citado por Krasnaia Zvezda. "Washington los armó y los envió a combatir contra los infieles. Los norteamericanos abrieron el camino a los terroristas que propagan el miedo y el horror en la actualidad en nombre del Islam", según Kirpichenko.

La red terrorista Al Qaeda reivindicó, entre otras acciones, los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington que causaron la muerte a cerca de 3.000 personas.

"Nosotros ganamos esa guerra", afirmó por su parte el superior de Kirpichenko en esa época, Vladimir Kriuchkov, en el diario de las fuerzas armadas. "Podemos estar orgullosos de nuestros soldados. Cumplieron con su deber y lograron estabilizar la situación", declaró, criticando de paso al dirigente soviético Mijail Gorbachov por haber decidido la retirada de las tropas soviéticas de Afganistán.

Pero de su lado el general Gromov recuerda sobre todo a los soldados que perdieron la vida en el conflicto, que dejó cerca de un millón de muertos entre los afganos.

El aniversario de la retirada será conmemorado mañana con un desfile de veteranos del conflicto en el centro de Moscú que depositarán ofrendas florales en el monumento al soldado desconocido y luego serán invitados a una recepción en el Kremlin con el presidente Vladimir Putin. Algunos de estos veteranos, sin embargo, consideran que la experiencia afgana no sirvió para nada en Chechenia. "Las dos guerras, desde un punto de vista militar y moral, se parecen por el hecho de que tanto en Chechenia como en Afganistán combatimos el mismo tipo de enemigos", dijo el general ruso Ruslan Aushev en una entrevista con el diario Nezavisimaia Gazeta. (AFP)

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