Año CXXXVII Nº 48249
La Ciudad
Política
Economía
Información Gral
Opinión
La Región
El Mundo
Policiales
Cartas de lectores


suplementos
Ovación
Educación
Campo
Escenario


suplementos
ediciones anteriores
Salud 24/12
Autos 24/12
Turismo 21/12
Mujer 21/12
Economía 21/12
Señales 21/12


contacto

servicios

Institucional

 sábado, 27 de diciembre de 2003

Crisis en EEUU. Confirmaron el primer caso de BSE en el país del norte
La locura vuelve al negocio de la carne
Incertidumbre por el impacto de la detección de la enfermedad de la vaca loca en el primer exportador mundial

La detección del primer caso de vaca loca en Estados Unidos, el principal exportador de carne del planeta, podría afectar al mercado mundial de ese producto que recién en los últimos años comenzó a recuperarse de la crisis provocada por la aparición de casos de BSE en Europa. Aunque en aquel entonces se trató de una crisis más extendida y asociada a problemas de control sanitario, el regreso de las vacas locas y su consecuente ola de pánico a las primeras planas es la peor de las noticias para el negocio ganadero. Incluso para la Argentina, país que está en el Nivel I de seguridad respecto de la enfermedad, es decir que está en el tope de las naciones con menor riesgo sanitario.

El jueves, el laboratorio británico que analiza las muestras del primer caso de vaca loca registrado en los Estados Unidos confirmó los resultados que dos días antes había difundido la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Anne Veneman. "El laboratorio Waybridge realizará otras pruebas", señaló la comunicación oficial de Estados Unidos, que indicó que se parte de la base "de que estos datos confirman nuestros propios tests anteriores y similares".

El martes, el gobierno estadounidense dio a conocer la sospecha en base al diagnóstico hecho a una vaca de la raza Holstein en el estado de Washington que arrojó que era "presuntamente positiva" a la encefalopatía espongiforme bovina, el término médico del conocido mal de las "vacas locas".

El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos precisó que el animal supuestamente infectado estaba en un criadero del estado de Washington, sobre la costa del Océano Pacífico, al sur de la Columbia británica canadiense.

El animal, una vaca lechera, fue faenada a comienzos de diciembre, porque ya no estaba en condiciones de trasladarse y había sido comprada en octubre del 2001. El establecimiento al que pertenecía, Verns Mosese Lake Meats, retiró voluntariamente del mercado más de 5.000 toneladas de carne cruda, temiendo que pueda estar contaminada.

Los daños por el primer caso de vaca loca en los Estados Unidos, anunciado por la secretaria de Agricultura, Ann Veneman, serán cuantiosos para ese país, que es el primer exportador de carne bovina, por 3.500 millones de dólares al año, al tiempo que se abren expectativas de buenos negocios para otras naciones.

La suspensión de importación por parte de China, Turquía y Honduras, se suman a las ya producidas por México, Japón y Corea del Sur, los tres principales compradores de los Estados Unidos, entre otros tantos países. El Senasa también anunció el cierre de las importaciones, aunque los ingresos de productos cárnicos estadounidenses al país son mínimos.


Reacción de los mercados
El anuncio de Venemann el martes pasado provocó una inmediata caída en las acciones de las cadenas de restaurantes de comida rápida y analistas en Chicago pronosticaron que los precios de la carne y los granos van a caer substancialmente. De todos modos, en la rueda del miércoles, subieron las cotizaciones de soja y harina de soja.

Estos productos fueron los más beneficiados por la crisis de la vaca en Europa, en la década de los 90, que derrumbaron por varios años el negocio mundial de la carne. Las harinas vegetales se beneficiaron por la crisis debido a que la Unión Europea decidió prohibir el uso de harinas animales en la alimentación del ganado vacuno. Esta práctica ya está prohibida hace muchos años en Estados Unidos, con lo cual el impacto en los granos sería diferente. De todos modos, en un primer momento los operadores reaccionaron comprando posiciones en la oleaginosa, ante la expectativa de que la prohibición se extienda a las harinas animales utilizadas para el consumo de pollos y cerdos.

Los primeros casos de BSE se detectaron en los 80 en Gran Bretaña y los científicos lo relacionan con un prión que saltó la barrera de las especies, a partir de las vacas del Reino Unido que se alimentaban con harinas de hueso de ovejas. La enfermedad, que literalmente transforma el cerebro del ganado afectado en una esponja, se cree está asociada a una enfermedad degenerativa del cerebro humano conocida com mal de Creutzkeldt Jakob. Alrededor de 150 personas murieron en el viejo continente por esa enfermedad. De allí que la detección de casos en Europa, en la última década del siglo pasado, desató una ola de pánico que derrumbó el consumo de carnes.

Además del trabajo desplegado por el Senasa y el Inta, la Argentina pudo mantenerse libre de la enfermedad a raíz de que en el momento en que se detectó la misma en el Reino Unido, en los años 80, se había interrumpido el comercio con ese país debido a la guerra de Malvinas.


Casos raros
Como antecedente a la detección de un animal enfermo en Estados Unidos, este año se detectaron casos de BSE en Canadá y Japón, en este último caso con el agravante de que se trató de animales de menos de 30 meses, que se creían libres de la enfermedad. Brian Evans, de la Agencia de Inspección Alimentaria canadiense, señaló en ese momento que el caso japonés ponía a los científicos ante la duda respecto de si no se trataba de una nueva cepa de BSE.

La secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Ann Veneman, dijo que el caso de la enfermedad de las vacas locas probablemente será aislado.

"Creemos que será un caso aislado o un número muy pequeño de casos", dijo Veneman al programa de televisión de la cadena de televisión ABC, "Good Morning America". Recalcó que el caso detectado en Canadá fue restringido a un solo animal.

Veneman instó a los estadounidenses a no entrar en pánico y dijo que el riesgo para su salud es relativamente pequeño. "Yo tengo previsto servir carne de res en mi cena de Navidad", agregó la secretaria.

Varios analistas de la industria estadounidense vaticinaron un futuro complicado para el sector, producto del efecto temor que puede causar el caso en los consumidores. "Es algo grande", dijo Joe Kropf, analista del sector de ganado de Kropf and Love Consulting. "Los consumidores reducen el consumo y los países, por razones de seguridad, imponen un embargo a la carne de res de los países afectados".

En Argentina, comenzaron los primeros análisis para aventurar escenarios frente a esta crisis. Aunque varios operadores del sector frigorífico consideraron que en el futuro podría ser una oportunidad para que los países que ahora compran a Estados Unidos flexibilicen las trabas impuestas a los productos locales a raíz de la aftosa, en general todos coinciden en señalar que el resultado inmediato de la aparición de BSE en Estados Unidos no puede ser otra que la de una retracción en el consumo de carnes rojas a nivel mundial.

enviar nota por e-mail

contacto
buscador

Ampliar FotoFotos
Ampliar Foto
La secretaria de Agricultura de EEUU, Anne Veneman.

Notas Relacionadas
El primer round luego de la BSE fue favorable a la soja

Argentina, con el menor "riesgo país"

Frigoríficos analizan la situación


  La Capital Copyright 2003 | Todos los derechos reservados