Año CXXXVII Nº 48240
La Ciudad
Política
Economía
Información Gral
El Mundo
Opinión
La Región
Policiales
Cartas de lectores


suplementos
Ovación
Salud
Autos
Escenario


suplementos
ediciones anteriores
Turismo 14/12
Mujer 14/12
Economía 14/12
Señales 14/12
Educación 13/12
Campo 13/12


contacto

servicios

Institucional

 miércoles, 17 de diciembre de 2003

Decisión judicial por un feroz crimen ocurrido en agosto en Funes
Procesados por matar y trozar a un hombre
María del Carmen Rombola asesinó a Andrés Godoy. Su cómplice lo descuartizó y la ayudó a enterrarlo

Jorge Salum / La Capital

La jueza de Instrucción Mónica Lamperti dictó ayer el procesamiento y la prisión preventiva de María del Carmen Rombola, la mujer de 44 años que en agosto pasado asesinó a su concubino y quiso ocultar el crimen, y de Andrés Daniel Picotto, el albañil que en complicidad con ella seccionó el cuerpo y lo enterró bajo una carpeta de cemento. A Rombola la procesó por homicidio agravado por el uso de un revólver y a Picotto por encubrimiento igualmente agravado.

Los abogados de ambos ya anticiparon que no apelarán la medida e irán directamente al juicio. Mientras la mujer continuará detenida, su cómplice podría quedar libre y su defensor, Gabriel Navas, pidió ayer mismo la excarcelación, lo que puede prosperar: ocurre que, por desconcertante que parezca, el sólo seccionamiento de un cuerpo sin vida no es un delito. Y además Picotto no participó del crimen.

Rombola está acusada de haber asesinado a Adolfo Osvaldo Godoy el 3 de agosto en la casa que ambos compartían en Lavalle 1711 de Funes. Según la investigación, le disparó tres veces con un revólver calibre 32 que luego fue secuestrado en el escenario del crimen por la Brigada de Homicidios.

La mujer, que convivía con Godoy desde hacía 10 años, dijo que él mismo se disparó al forcejear cuando ella quiso defenderse de una agresión que puso en peligro su vida. Sin embargo, sobre la base de las pruebas reunidas por los detectives de Homicidios, Lamperti descartó esa hipótesis y sostuvo que Rombola actuó con intención homicida.

La situación de Picotto es distinta porque apareció en escena con el crimen consumado: fue quien seccionó el cadáver de Godoy en 19 partes, lo sumergió en cal y finalmente lo enterró en una huerta comunitaria de la calle Monteflores al 7200, en la zona oeste de Rosario, donde la policía lo encontró el 7 de agosto.


Las pruebas e indicios
Rombola dijo que Godoy la atacó con un cuchillo en una mano y un revólver en la otra, y que al defenderse se produjeron los disparos. Pero la jueza dijo que la versión no es verosímil, entre otras razones porque el lugar donde impactaron los tres proyectiles y su recorrido dentro del cuerpo de la víctima lo descartan.

Además, el tiro que los médicos forenses evaluaron como mortal sólo pudo haber sido efectuado por Godoy si su mano hubiese hecho un giro de 180 grados, algo ciertamente improbable.

Otro dato es el porte físico de ambos, ya que Godoy medía 1,82 metros y pesaba 120 kilos mientras que Rombola es mucho más menuda. Además, en el cuerpo de la mujer no había rastros de un supuesto forcejeo con un hombre presuntamente armado.

A esto se suma el relato de un vecino de la pareja, quien la mañana del 3 de agosto escuchó a Godoy diciendo "no me podés hacer esto, soy tu marido", e inmediatamente el sonido de tres disparos.

Por otra parte, un par de mujeres que tuvieron contacto con Rombola las horas siguientes al crimen la describieron como "muy nerviosa" y recibieron la misma explicación: según ella, Godoy se había ido y temía que regresara a matarla. A una de ellas le entregó el revólver calibre 32 con el que había asesinado a Godoy. "Guardalo porque tengo miedo que vuelva yme mate", le dijo.

La jueza no cree en las supuestas agresiones de Godoy a Rombola. "La única que refiere a un supuesto maltrato es ella", sostuvo. Lamperti intuye que la mujer quiso pasar como víctima para justificar el crimen.

Hay indicios materiales que también incriminan a Rombola: en su auto había restos de cal y manchas de sangre, y en su casa aparecieron una amoladora, un tanque y más cal. Se supone que fue allí donde Picotto trozó el cadáver, lo quemó con cal y luego lo trasladó en el Renault 12 de Rombola hasta el lugar donde finalmente lo enterraría.

Al albañil también hay indicios que lo incriminan, sobre todo el relato de testigos que lo vieron junto a Rombola en su casa los días que siguieron al crimen. La jueza considera que las evidencias demuestran que fue él quien seccionó el cuerpo ("Yo no me animo", le habría dicho la mujer) para luego ocultarlo.

enviar nota por e-mail

contacto
buscador

Ampliar FotoFotos
Ampliar Foto
Rombola dijo que mató a Godoy porque la atacó.

Notas Relacionadas
Falta de mérito


  La Capital Copyright 2003 | Todos los derechos reservados