Año CXXXVI
 Nº 49.812
Rosario,
lunes  14 de
abril de 2003
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A 13 días. El duhaldismo empieza a tener fe en su candidato
Dicen que Kirchner triunfará en Santa Fe
Se siguen conociendo nombres de probables colaboradores del santacruceño si llega a la Casa Rosada

Omar Bravo / La Capital

"Vamos a ganar en Santa Fe y a empatar en Córdoba" dice el último telegrama de guerra del estado mayor duhaldista. Como los equipos de fútbol en la manga previa al campo de juego, el oficialismo se alienta a sí mismo convencido que los recientes cambios impuestos a la campaña de Néstor Kirchner le darán los puntos porcentuales que coloquen al santacruceño en el ballottage.
Como nunca antes en las visitas semanales que La Capital hace a la Casa de Gobierno, los hombres del presidente Eduardo Duhalde creen que por fin "le entraron" al carácter difícil de Kirchner, quien no estaba seducido por la idea de representar la continuidad del gobierno del bonaerense.
"Decí que vos vas a hacer lo mismo, pero mejor...", le ofrecieron según dijo un funcionario. El santacruceño aceptó, se dio el acuerdo con Roberto Lavagna pero aún cumpliendo a full la orden del jefe de avanzar las últimas semanas "a paso de vencedores", los duhaldistas aceptan que pese a la necesidad de algunos de permanecer en sus cargos no será fácil hacerlo en una futura administración del sureño. "Kirchner va a armar su gobierno", afirman con algo de resignación.
De todos modos creen que, además de Lavagna, podrían quedarse Ginés González García y Aníbal Fernández. Otros dicen que también tendrían un lugar asegurado el actual vicecanciller Martín Redrado (pero en el área económica) y Mazzón. El gobernador jujeño Eduardo Fellner sería ministro del Interior y Alberto Fernández secretario general de la Presidencia. Como sea, a los estrategas oficialistas no les importa mucho si fue que Kirchner se dio cuenta que debía transmitir más previsibilidad o asumió que su tipo de campaña comunicaba poco. "Lo importante es que cambió, y con estas dos semanas que quedan, nos alcanza...", dice la fuente confiada aunque no aclara si alcanza para ganar la primera vuelta o para ingresar al ballottage detrás de Carlos Menem. Los más realistas, creen en esta segunda opción, con el triunfo final para Kirchner.
Y es por ello que Santa Fe permanentemente está en la mente de los hombres con poder dentro de la Casa Rosada. Por amor o por dinero, están siempre dispuestos a recibir a nutridas delegaciones de comunas santafesinas, como La Capital comprueba in situ en cada visita al primer piso de la sede gubernamental.
Distinto es ahora el panorama si se lo compara con el de dos semanas atrás, cuando la senadora Cristina Kirchner regresó espantada de su visita a la provincia, especialmente por el desorden que halló entre los sectores que apoyan a su marido. Al día siguiente sonó el teléfono del jefe de la Unidad Presidente, el secretario Juan Carlos Mazzón, a quien el santacruceño preguntó sin vueltas: "¿Podés arreglar ese quilombo?"
Según las fuentes, ahora resulta hasta sorprendente la voluntad de voto hacia el candidato oficialista que demuestran ciertos sectores del electorado santafesino. Dicen que además de peronistas e independientes, se han sumado unos "quince o veinte municipios radicales" que esta vez no guardarán fidelidad hacia la fórmula Moreau-Losada.
Ante la pregunta específica, los dirigentes oficialistas responden: "Todas las encuestas de Santa Fe que hemos leído nos dan dos o tres puntos por encima de Menem, o dos o tres puntos debajo de Menem. Rodríguez Saá desapareció y algunos dirigentes ahora quieren pasarse a nuestras filas. Pero el candidato nuestro es el único que crece", explican confiados.
El expediente Córdoba se presenta algo complicado por la presencia fuerte de Rodríguez Saá en el sur y centro de esa provincia, donde el modelo de administración puntana influye sobre la intención de voto. Por eso, el viernes, desde la Casa Rosada, los operadores de prensa sugerían a los editores poner el foco sobre el reciente fallo de la Corte Suprema en contra de una ley dictada en San Luis para cortar todos los mandatos existentes y unificar el 27 de abril las elecciones locales y nacionales, avasallando la autonomía municipal que ha convocado a comicios para octubre.
Hay que admitir que el llamado a comicios tiene el sello de Rodríguez Saá: incluye un plebiscito en donde el elector sólo puede elegir la opción "Sí" (la opción "No", no existe en la sábana), para trasvasar toda la estructura del PJ a favor del partido de Alberto Rodríguez Saá, con mucho menos carisma e intención de voto que su hermano Adolfo, verdadero quid de la cuestión. "¿Usted elegiría un presidente con ese antecedente antidemocrático?", preguntaban sobreactuando un gesto de espanto.


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