Año CXXXVI
 Nº 49.812
Rosario,
lunes  14 de
abril de 2003
Min 14º
Máx 26º
 
La Ciudad
La Región
Política
Economía
Opinión
El País
Sociedad
El Mundo
Policiales
Escenario
Ovación
Suplementos
Servicios
Archivo
La Empresa
Portada


Desarrollado por Soluciones Punto Com





Clausura 2003
River venció a Independiente con un pelotazo en contra
El equipo de Pellegrini lo ganó al final por un infortunio de Milito

El fútbol es así. Emocionante, imprevisible y también injusto. No por el triunfo de River, trabajoso y sufrido como pocos el 2-1, que fue merecido esencialmente por haber sido más ambicioso que Independiente durante el vibrante juego desarrollado en el Monumental.
Lo injusto fue que River se abrazara a la victoria después de un gol en contra de Gabriel Milito, quien venía siendo la figura de un clásico bárbaro, con dientes apretados y tribunas a tope.
Para mantener la punta junto a Boca y Vélez, River volvió a echar mano a una virtud que viene teniendo a maltraer al corazón de sus hinchas: dio vuelta el partido en el segundo tiempo, primero con el empate del ingresado Esteban Fuertes, y después con el ya comentado infortunio que protagonizó Milito.
River hizo valer una circunstancia clave, como resultó la tonta expulsión de Ríos a los 24 del complemento, cuando Independiente parecía empezar a controlar el partido y el local carecía de respuestas para torcer el rumbo.
El primer tiempo fue electrizante. De a ratos el ida y vuelta se hizo frenético, apasionante. River manejó más la pelota e Independiente, que eligió esperarlo para salir rápido, lo lastimó cada vez que sacó la contra.
A los 5, Leo Díaz le ganó el mano a mano al Chacho Coudet. Independiente respondió con una mala definición del Rolfi Montenegro en una jugada clara, sobre los 11. Y, tres minutos más tarde, el equipo de Avellaneda se puso en ventaja.
La jugada comenzó con un gran quite de Milito, después hubo un rebote e Insúa, casi sobre la línea final, metió un centro de rabona al que Montenegro le metió un frentazo goleador.
River intensificó su búsqueda y, claro, dejó peligrosos espacios en defensa. A los 16, Silvera dilapidó una chance bárbara, cuando el balón se le fue por centímetros ante la salida de Buljubasich.
Después, River insistió e insistió, pero chocó una y otra vez contra el fondo visitante, donde Milito volvió a mostrar toda su gran categoría. Recién sobre los 45 estuvo a tiro del empate cuando Darío Husaín desvió un cabezazo.
Tras el descanso, River se volcó completamente al ataque, casi sin reparar en cuidados defensivos. Sobre los 5, Independiente casi lo castiga con una llegada solitaria de Montenegro, a quien Buljubasich le ahogó el festejo.
A medida que pasaban los minutos y no encontraba el empate, River se fue desesperando. Así estaban hasta que Ríos se fue antes a las duchas por tomar a Garcé (ver aparte).
Los minutos que siguieron fueron fatídicos para Independiente. Porque a los 26, vino un centro, Demichelis bajó el balón al corazón del área y Fuertes se metió con todo para el 1-1.
La cancha se transformó en un hervidero. River tenía que ganar para seguir arriba. Y, cuando faltaban 5 minutos, Daniel Ludueña le pegó cruzado, mitad centro, mitad tiro al arco, y Milito la metió contra su valla. Un castigo demasiado duro para quien venía siendo el más destacado de la cancha, una recompensa legítima para el que más había querido el triunfo de los dos. El fútbol es así. (DyN)



Fuentes logró el empate cuando todo era del rojo.
Ampliar Foto
Notas relacionadas
La expulsión de Ríos modificó el desarrollo del encuentro
Sumariarán a 15 policías por represión
Pellegrini elogió la actitud de sus jugadores
Gallego: "La expulsión fue decisiva"
Diario La Capital todos los derechos reservados