Año CXXXV
 Nº 49.612
Rosario,
miércoles  25 de
septiembre de 2002
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Despertar la comunicación
La terapia del lenguaje busca rehabilitar las funciones del cerebro relacionadas con el conocimiento

María Laura Favarel / La Capital

El 40% de las personas que sufren un accidente cerebrovascular (ACV) padecen secuelas que afectan el conocimiento, el lenguaje y la comprensión, entre otras funciones. Estas se pueden volver a ejercitar a través de un programa de rehabilitación. La licenciada en fonoaudiología Rut Debiasi explicó a La Capital las ventajas de la neuropsicología para abordar la recuperación del lenguaje. "Se utiliza para la estimulación de las funciones cerebrales con el fin de que otras áreas suplan las dañadas", resumió.
La neuropsicología contempla una visión integral del ser humano por lo que ponerla en práctica supone el trabajo interdisciplinario con kinesiólogos, psicólogos, neurólogos y licenciados en fonoaudiología o terapeutas del lenguaje .

Lenguaje y socialización
"Cuando pregunté por una persona conocida que había sufrido un ACV, me comentaron que estaba haciendo ejercicios de rehabilitación motora. Acto seguido me interesé por cómo hablaba. Ante esto los familiares me respondieron tímidamente "y... habla más o menos, no se le entiende", y con resignación agregan así quedó".
Ante esta realidad, Debiasi explicó que el habla se puede rehabilitar, junto con la comprensión, la memoria y la interpretación. Esta es una tarea del terapista del lenguaje, quien a través de técnicas específicas enseña a recuperar la capacidad de comunicarse. "De esta forma se logra su reinserción en el medio social, parte fundamental de toda rehabilitación", agregó.
La profesional explicó que luego de un accidente cerebrovascular la persona puede perder la capacidad de expresión. "Es como si de pronto se despertara en China, y si bien es él mismo, con sus emociones y afectos, no entiende lo que se le dice, ni tampoco puede explicar lo que le pasa". Esto produce un fuerte impacto, no sólo en la persona afectada sino en su entorno, que al no comprender lo que sucede comienza a descalificarlo. "A veces piensan que una persona que no puede hablar es tonta o tiene una dificultad intelectual, lo que sólo ocurre en casos muy severos", aseguró Debiasi.
Se detectan también síntomas como la falta de claridad al hablar, incapacidad para interpretar un chiste, recordar un suceso o entender un mensaje con doble sentido.
Para estos casos la neuropsicología propone una investigación mediante tests, mediciones y estudios complementarios, orientada a detectar cuáles son las funciones cerebrales afectadas así como procesos de deterioro cognitivo como las demencias.
Luego será la fonoaudiología, responsable de la terapia del lenguaje (abarca mucho más que la voz y la audición), la que posibilitará autorreflexionar, imaginar, recordar y memorizar. Por esto es necesario que actúe desde el primer momento.
"Muchos caen en el error de creer que se va a sentir mejor si lo tratan como a un niño y utilizan un vocabulario infantil con personas que tal vez antes de sufrir un ACV eran reconocidas por sus cualidades", comentó Debiasi, quien aconsejó "tratarlo como siempre, porque sigue siendo la misma persona". El trabajo se coordina en forma simultánea entre el paciente y la familia para que se pueda establecer la comunicación.

Nuevas corrientes
La neuropsicología, iniciada por el psicólogo ruso Vigotsky, es una rama de las neurociencias que centra su estudio en la relación del cerebro y la conducta humana. Es tan útil para la salud como para la educación, porque plantea que el desarrollo es producto del aprendizaje y de las relaciones sociales. Dependerá de cómo se desarrollan las funciones cerebrales superiores -que conforman lo cognitivo-, con la conducta.
Esta teoría fue continuada por el neurólogo Alexander R. Luria y llegó al país, en la década del 60, de la mano del neurólogo, Juan E. Azcoaga, director de la Asociación para la Asistencia e Investigación Neurológica, Psicológica y Psicopedagógica, quien comenzó su difusión en un taller realizado en la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires. La teoría estudia la relación entre los procesos patológicos y las conductas: lectura, escritura, lenguaje.
Entre las capacidades evaluadas por la neuropsicología figuran: \* Nivel de conciencia.
* Capacidad de concentración.
* Memoria.
* Lenguaje.
* Praxias (capacidad de realizar de manera voluntaria movimientos previamente aprendidos).
* Gnosias (identifica y reconoce objetos a través de los sentidos.
* Cálculo.
* Análisis de situaciones.
* Abstracción.
* Personalidad y conducta.



"La reinserción social es clave en la rehabilitación".
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