Año CXXXV
 Nº 49.525
Rosario,
domingo  30 de
junio de 2002
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La inmigración generó un nuevo debate de ideas

La llegada en masa de inmigrantes europeos que, entre las últimas décadas del siglo XIX y las primeras del siglo XX, respondieron a la convocatoria de la generación del 80, abrió en las elites intelectuales argentinas el debate sobre las condiciones de vida de la gente o, en términos menos precisos, la inquietud acerca de la llamada "cuestión social" de un país que crecía en aluvión.
Según el historiador Eduardo Zimmermann, ese debate intentaba analizar las consecuencias del proceso de inmigración masiva, urbanización e industrialización que transformó el país.
El concepto de la "cuestión social" abarcaba la escasez de viviendas, la precariedad de los servicios sanitarios y de salud, el aumento de la criminalidad, las protestas obreras y el surgimiento de corrientes ideológicas que cuestionaban las instituciones económicas y políticas vigentes.
Esos cambios fueron el motor de una corriente de pensamiento liberal reformista que, en el campo político, se extendió tanto en el oficialismo como en la oposición radical.
La difusión y el debate de esas ideas explican por qué hombres de prestigio y fortuna sacrificaron tiempo, esfuerzo y dinero en abrir dispensarios o crear el Hospital del Centenario. Entendieron que su contribución a la calidad de vida de todos era la herramienta más noble para preservar la suya. Un espejo del pasado en el que bien podría mirarse tanto neoliberal que hoy medra lo más campante por esta Argentina piquetera.


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