Año CXXXV
 Nº 49.517
Rosario,
sábado  22 de
junio de 2002
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Vecinos del barrio La Guardia denuncian continuos asaltos
Asesinan de un escopetazo a una mujer que resistió un robo
Tenía 74 años y murió en el acto. La policía detuvo a dos sospechosos

Ariel Etcheverry / La Capital

Como lo hacía casi todas las mañanas, ayer Nélida Luciani de Marín salió bien temprano a barrer la vereda. Después fue hasta la panadería del barrio a comprar bizcochos para el desayuno. Esas fueron las últimas oportunidades en que sus vecinos la vieron con vida porque dos horas más tarde un ladrón la fusiló de un escopetazo en el cuello luego de que lo descubriera en el patio trasero de su casa. El autor del crimen huyó junto con un cómplice que también alcanzó a penetrar en la casa sin llegar a concretar el robo. Poco después del disparo fatal, la policía detuvo a dos sospechosos en las inmediaciones de la vivienda: iban en bicicleta y llevaban escondida entre sus ropas una escopeta calibre 16.
Nélida Luciani de Marín tenía 74 años, era viuda y vivía con una hija, Beatriz, de 48 años. La mujer, conocida por sus vecinos como Nelly, encontró la muerte dentro de su casa, ubicada en la ochava noroeste de Italia y Benito Juárez, en pleno barrio La Guardia.
A dos cuadras al sur de la avenida Uriburu, el lugar parece tranquilo y dominado principalmente por prolijas casas de clase media. Pero el crimen disparó la angustia de los vecinos, que además de estar consternados por la muerte de Luciani se quejaron por la imparable ola de robos y asaltos que soportan desde hace más de un mes.
El homicidio se produjo alrededor de las 10. Luciani recién había regresado de hacer sus habituales compras en la panadería que está a media cuadra de su casa. La mujer estaba en la cocina junto a su hija cuando al parecer escuchó ruidos extraños en el patio.
Entonces salió para ver qué sucedía y se encontró con un hombre armado con una escopeta de doble caño. El intruso habría trepado por un tapial de la vivienda que da sobre calle Italia y de allí habría ingresado a la terraza.
Una fuente de la Brigada de Homicidios de la policía local consignó que la víctima descubrió al desconocido cuando bajaba por la escalera que desemboca en el patio. "Allí al parecer se produjo un forcejeo. La mujer, con el delincuente tomado del brazo, retrocedió hasta la cocina de la casa, donde estaba su hija. En ese lugar, madre e hija fueron reducidas en el piso y entonces el homicida disparó el arma", describió el investigador.
Luciani recibió una perdigonada "de arriba hacia abajo", que le destrozó el cuello y parte de la clavícula y le produjo la muerte en forma instantánea.
Tras el disparo el delincuente salió corriendo y escapó presumiblemente por el frente de la vivienda. El vocero consultado consignó que el cómplice del homicida, que se había introducido en un cuarto de la casa en busca de algo de valor, escapó por los techos al escuchar el estampido.
La hija de la víctima salió desesperada a la calle en busca de ayuda. Según vecinos que dieron sus testimonios a la policía, los presuntos autores del crimen fueron vistos huir en bicicleta. Una patrulla del Comando Radioeléctrico detectó cerca de allí a dos sospechosos que respondían a las características físicas descriptas por los testigos.
Además de ser detectados "en fuga", cuando la policía los arrestó les secuestró una escopeta de caño recortado calibre 16. Ese no es un dato menor, ya que según el informe preliminar de los médicos forenses a Luciani le dispararon con un arma de ese tipo.
Los imputados fueron alojados en la seccional 15ª e identificados como Dardo Manuel Fleitas, de 24 años, y Osvaldo Salvador Ortiz, de 23, ambos domiciliados en la villa de Moreno al 3800. El arma incautada a los sospechosos será sometida a pericias para determinar si es la misma con la que asesinaron a la mujer.
El crimen causó indignación en los vecinos de la zona. Nelly gozaba del respeto y cariño de la gente al ser considerada una excelente vecina. "No hay derecho de matar a una mujer así de buena", dijo entre lágrimas una mujer muy cerca de la casa.
Los que conocieron a Luciani la recordaban ayer con dolor. También estaba fresca la imagen de Nelly colaborando en la Asamblea Barrial La Guardia, sirviendo chocolate caliente a chicos de una villa miseria durante la conmemoración del Día de la Bandera.



Nélida Luciani de Marín fue baleada en su casa.
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