Año CXXXV
 Nº 49.517
Rosario,
sábado  22 de
junio de 2002
Min -1º
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cartas
¡Basta Boasso!

No discutiré su caso. No estoy capacitado para hacerlo y no quiero ofenderlo ni juzgarlo. Quiero decirle que los rosarinos que lo eligieron a usted y a los demás concejales lo hicimos para que trabajen, no para que nos den clases públicas de historia. Mucho menos para que se pasen días y días debatiendo sobre un caso que no nos soluciona los problemas de luz, de transporte, de bacheo, de suciedad y de vagancia que a diario sufrimos en la ciudad. Adhiero plenamente a los conceptos vertidos por Paladini sobre la penosa situación en la que se encuentra nuestra ciudad hoy. Lamentablemente, mientras el Concejo que integra siga sin trabajar estaremos peor y encima con merecimientos debido a vuestro desempeño. Por desgracia, con no votarlos en las próximas elecciones no nos alcanza. Los problemas del país y la ciudad no esperan hasta las próximas elecciones. Si no reaccionamos ahora todos es posible que la vida ya no nos dé más posibilidades ni oportunidades de recuperación. Soy uno de los tantos rosarinos que aman cada centímetro de esta ciudad y que lejos de verla caer sueñan con convertirla algún día en el corazón de un país poderoso. Me resisto a perderla por culpa de ineptos y jamás pienso abandonarla. Por eso le ruego a ustedes y todo el Concejo Municipal que dejen de escribir, que dejen de ser protagonistas en los medios por sus peleas en vez de serlo por sus logros y que de una buena vez asuman el rol para el cual fueron votados: solucionarle los problemas a la gente, crear un marco donde las empresas puedan desarrollarse y producir, generar confianza y credibilidad, administrar con honestidad e inteligencia y motivar a los ciudadanos a participar y defender lo que es nuestro desde el ejemplo.
Andrés E. Ponte


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