Año CXXXV
 Nº 49.392
Rosario,
sábado  16 de
febrero de 2002
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La Municipalidad fijó la caducidad del servicio a la firma Manuel Belgrano
Una empresa de colectivos perdió la concesión y la zona oeste quedó a pie
Se cayeron 6 líneas. Los choferes pararon en reclamo de parte del sueldo de enero. Sistema de emergencia

Carina Bazzoni / La Capital

La Municipalidad dispuso ayer la caducidad de la concesión de la empresa Manuel Belgrano. La media afecta a las líneas 119, 121, 122, 123, 125 y Rosario-Pérez y a unos 30 mil usuarios de la zona oeste que, este fin de semana, tendrán que someterse a un servicio de emergencia que cubrirá parte de estos recorridos. La decisión se tomó después de que los choferes de la Belgrano suspendieran sorpresivamente sus actividades a primera hora de ayer en reclamo de parte de su salario de enero.
"Esta es la peor empresa que tiene el transporte de Rosario. Es una vergüenza para los vecinos de la zona oeste y para la Municipalidad que esté circulando", se quejó el secretario de Servicios Públicos municipal, Miguel Lifschitz. Ni bien se anotició de la medida de fuerza, el funcionario pidió a los asesores jurídicos de la Municipalidad que tomaran las medidas necesarias para dictar la caducidad del servicio.
Paralelamente, ya comenzó una ronda de conversaciones con transportistas que puedan tener interés en hacerse cargo de los recorridos caídos. Y se diagramó un sistema de emergencia con el refuerzo y la modificación de recorridos de otras líneas que circulan por esta zona que ayer volvió a quedarse a pie.
Recién el lunes se conocerán los resultados de estas negociaciones. De todas formas, Lifschitz adelantó que será "difícil" encontrar un empresario dispuesto a hacerse cargo de las seis líneas, pretensión que habían manifestado los 272 empleados de la empresa.
En tanto, en la secretaría ya se comenzó a pensar en un plan B que consiste en distribuir los recorridos entre distintas firmas y, si alguno no tuviera interesados, cubrirlo rediagramando los servicios de la zona oeste.

Usuarios indignados
Durante la mañana, las caras largas y las quejas eran moneda corriente en cada una de las paradas de las seis líneas. "Esto es, por lo menos, una falta de respeto", se quejó Pedro (45), un empleado de comercio antes de decidirse a caminar las 30 cuadras que separan su casa de su trabajo.
Una anciana que en ese momento se acercaba a la parada lo corrigió: "Esto no es una falta de respeto, lo que pasa con el transporte en la ciudad directamente no tiene nombre".
A sólo 200 metros, Marisa (30) recordaba que "los choferes vienen haciendo paros desde setiembre" y se preguntaba: "¿Cómo la Municipalidad no pudo solucionar antes el problema?".

Un final anunciado
En rigor, la empresa Manuel Belgrano ya estaba en la cuerda floja desde fines de diciembre, cuando el municipio salió a ofrecer las seis líneas a otras empresas. "Sabíamos que esta situación se iba a producir y tratamos de evitarla consiguiendo un reemplazo en forma más rápida, pero no fue posible", admitió Lifschitz.
En esa oportunidad, sólo dos firmas presentaron sus ofertas para cubrir la totalidad de los recorridos y ninguna fue satisfactoria. La apuesta no era menor: los nuevos prestatarios debían asumir una deuda de 1 millón de pesos que la Manuel Belgrano mantiene con el banco Municipal, absorber a sus 272 empleados y poner en la calle unos 45 colectivos que en marzo, cuando se reanude la actividad escolar, deberán ser 66.
Según indicaron en Servicios Públicos, la primera firma en mostrarse interesada fue Ideal San Justo, de Buenos Aires. Pero en su oferta no contemplaba la continuidad laboral de los choferes ni reconocía su antigüedad, y tampoco se hacía cargo de la deuda que la empresa mantiene con el Banco Municipal. La otra propuesta llegó de manos de Etar, una sociedad formada recientemente que incluía en su directorio a un ex socio de la Manuel Belgrano, y que no reunía los avales suficientes para hacerse cargo del servicio.
-Lifschitz, ¿qué le hace pensar que se podría mejorar esta situación? \-Difícilmente encontremos, hoy por hoy, un empresario local en condiciones de tomar la totalidad de las líneas como querían los trabajadores. Pero vamos a estudiar la posibilidad de que distintas empresas se hagan cargo de distintos recorridos. Eso lo veremos el lunes.
-¿Que pasará si el lunes no encuentran ninguna oferta? \-Bueno, vamos a tratar de conseguir oferentes. Es un momento difícil, hay una gran incertidumbre económica, no hay precios de insumos y no se sabe qué pasará con el precio del gasoil; además, en el mercado no se consiguen colectivos nuevos ni usados. La verdad, son pocas las empresas que estén dispuestas a definir este tipo de inversiones. Pero ya encontraremos otras estrategias de emergencia.
-¿Por ejemplo? \-Podrían extenderse los recorridos de otras líneas que circulen por esta zona. Obviamente esto no sería igual, pero antes vamos a agotar nuestros esfuerzos para conseguir empresas que puedan reemplazar parte de las líneas.



Los colectivos de la Belgrano ayer no salieron.
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