Año CXXXV
 Nº 49.379
Rosario,
domingo  03 de
febrero de 2002
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La crisis. Yerba, fideos, harina y aceite son los que más aumentaron
Hubo subas del 10 al 20% en productos de consumo básicos
La Red de Defensa del Consumidor prepara boicots locales contra los "oportunistas" que remarcan

Eugenia Langone / La Capital

La devaluación disparó los precios y algunos productos de la canasta familiar subieron entre un 10 y un 20 por ciento. El titular de la Oficina Municipal de Defensa del Consumidor, Carlos Comi, aseguró que "la situación es gravísima" y adelantó que junto a organizaciones no gubernamentales están "evaluando la posibilidad de boicotear a las empresas oportunistas que remarcaron sin razón". Lo cierto es que a diferencia de las primeras semanas de enero, ahora los aumentos fueron mucho más significativos y generalizados. A los consumidores, se les aconseja seguir protestando y buscar siempre las alternativas más baratas.
"A principios de mes hubo algunos aumentos, pero no eran masivos ni tan significativos, e incluso algunos precios habían bajado. Pero ahora la decisión de devaluar que tomó el gobierno nacional está generando subas en muchos más productos", explicó Comi, quien no paró de protestar: "Esta remarcación de entre el 10 y el 20 por ciento contrasta totalmente con el 1,5 por ciento de inflación anunciada por las autoridades para los primeros 30 días del año".
Claro que algunos aumentos tienen su razón de ser, mientras que en otros casos sólo se trata de una "decisión oportunista, insolidaria y monopólica" de algunas empresas. Por eso, desde la Oficina de Defensa del Consumidor explicaron que las subas únicamente se justifican en el caso de los productos que están elaborados en gran parte con insumos importados.
El aumento de entre el 25 y el 10 por ciento de los aceites, un producto de exportación que se referencia con el dólares, quedó en el foco de la tormenta. "Es uno de los productos que más subió y no tiene justificación alguna. Ahí es donde el Estado nacional tiene que intervenir y plantear que si no venden a otro precio le van a poner un impuesto", protestó Comi.
Y tampoco dejó de ser razón de quejas el hecho de que muchos proveedores intenten vender sus productos con facturas abiertas. "Esto es una verdadera locura, porque lo venden a un precio y después lo quieren actualizar a otro", dijo el funcionario.

Los que se mantuvieron
Pero algunos productos se mantuvieron estables. La carne es uno de ellos, así como también los yogures y las cremas. La leche tampoco subió, a excepción del tipo larga vida que se comercializa en un envase que es importado.
Aunque algunas marcas de yerba remarcaron los productos, otras como Nobleza Gaucha y Rosamonte se mantuvieron sin cambios. Y el edulcorante de fabricación nacional Si Diet también se quedó donde estaba.
La cerveza se mantuvo en precio, como también las marcas de arroz Mocoví y Mandisoví. En cambio, las segundas marcas de pañales (como Pupi y Baby Drea) no subieron, pero se están vendiendo con menor cantidad de pañales y con modificaciones en las presentaciones.
Lo cierto es que son muchos los productos de la canasta familiar que se dispararon entre un 10 y un 20 por ciento. "Esta situación es gravísima para la gente que vive al límite con el dinero y además los sueldos están donde estaban antes. Porque además no son productos sofisticados lo que aumentaron, sino cosas básicas, como fideos, harinas, aceite, yerba y arroz", dijo Comi.
Aunque el funcionario aclaró que "el futuro depende de lo que el gobierno anuncie la semana próxima", explicó que "si el dólar continúa subiendo, los las cosas también van a seguir en aumento. Pero hay un límite que es la realidad de la gente que no va a tener más dinero para comprar nada".

Qué hacer
Mientras la Red Solidaria de Defensa del Consumidor evalúa la posibilidad de "boicotear" a quienes subieron los precios en una actitud "oportunista", los consumidores tendrán que comenzar a cambiar sus hábitos de consumo.
Así, algunos consejos útiles son: no comprar los productos que aumentaron y buscarles sustitutos, quejarse del aumento ante el comerciante para que él lo trasmita a los proveedores, y elegir productos elaborados en la región. Además, Comi insistió en que "la gente tiene que participar". Para eso, la Red Solidaria está distribuyendo formularios de denuncia, donde los clientes pueden dejar asentado qué producto fue remarcado para que luego la agrupación lo constate.
Y ahora también van por el boicot. "Estamos intentando hacer una radiografía de las empresas, sobre todo de las más grandes, para evaluar si la decisión del aumento fue justificada, o no. Después vamos a discutir con la gente para tomar medidas al respecto", adelantó Comi.
Y el ejemplo más claro hasta ahora es el Molinos Río de la Plata que, según el funcionario, "a pesar de la crisis que vive el país optó por impulsar la suba de sus productos de acuerdo a parámetos exportadores que son totalmente ajenos a la economía familiar de cualquier argentino".


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