Año CXXXIV
 Nº 49.241
Rosario,
domingo  16 de
septiembre de 2001
Min 6º
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Primera B
Argentino sacó un punto positivo

Gustavo Yarroch

Argentino debería hacer un curso acelerado de "búsqueda ofensiva" antes de que sea demasiado tarde. El orden casi inquebrantable que muestra sábado a sábado le brinda ciertas seguridades defensivas, pero para que su cruzada antidescenso llegue a buen puerto necesita mucho más que eso. Lo que precisa, concretamente, son triunfos. Y para ello, ergo, necesita convertir goles, justamente el aspecto que más dolores de cabeza le está generando.
El concepto tal vez suene demasiado exigente, en especial si se repara en que Argentino marcha en el segundo puesto con un equipo más bien modesto. Pero aquí lo que cuenta es la realidad. Y los salaítos, poseedores de uno de los promedios más bajos de la categoría, están obligados a sumar de a tres, tanto en su casa como de visitantes para conservar la categoría.
Eso sí: a falta de contundencia ofensiva, buenos son los empates. Así, el 0 a 0 conseguido ayer podría encuadrarse dentro de los resultados considerados aceptables, concepto que no cabe para la igualdad como local de la semana anterior ante Cambaceres, un rival al que, teniendo en cuenta las necesidades de Argentino, debió ganarle.
Ante Almirante Brown, Argentino nunca perdió esa compostura que caracteriza a los equipos que se arman de atrás para adelante. Los laterales cumplen a rajatabla con la premisa de defender, pero son contadas las oportunidades en que se otorgan una licencia para proyectarse al ataque. Los volantes muerden y corren a destajo, pero la ecuación no cierra si se repara en que casi nunca aparecen por sorpresa en el área rival.
¿Conclusión? Se trata de un equipo solidario con importantes falencias a la hora de generar peligro en el área rival. Vanadía, el enganche, osciló entre sus propias intermitencias y la falta de compañía para progresar a través del juego asociado. El ingreso de Ojeda otorgó mayor presencia en los últimos metros y contribuyó a despejar caminos. Arriba, el voluntarismo de Robisso y Vigetti resultó insuficiente, más allá de la mejoría colectiva mostrada en el segundo tiempo, cuando el equipo se despabiló un poco y forzó un desarrollo jugado más en campo adversario que propio.
Al cabo, la chatura del partido se trasladó al resultado. Argentino resignó la punta, pero eso poco importa. Su verdadero campeonato pasa por otro lado: evitar el descenso, para lo cual necesita, indefectiblemente, adosarle claridad y contundencia a una estructura colectiva inteligentemente diagramada para garantizar, antes que todo, el cero en el arco propio.



Redondo cumplió una actuación regular como toda la defensa.
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