Año CXXXIV
 Nº 49.236
Rosario,
martes  11 de
septiembre de 2001
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El intendente y el sindicato debaten sobre el número de agentes del Estado local
Binner: "Los empleados municipales son verdaderos privilegiados"
El jefe del Ejecutivo municipal enumeró ciertos beneficios de que goza el personal. Dura respuesta de los gremialistas

Con la campaña electoral del 14 de octubre como telón de fondo, el intendente Hermes Binner y los dirigentes del Sindicato de Empleados Municipales protagonizaron ayer una acalorada polémica, aunque sin verse a la cara. "Los empleados municipales de Rosario son, y lo decimos con orgullo, privilegiados", afirmó el jefe comunal tras recordar que, entre otras cosas, el personal cobra siempre en término y sus salarios se incrementan aun en la estabilidad. El intendente también cargó contra el gremio al afirmar que su conducción "responde a un partido político que está en campaña electoral". El secretario general del sindicato, Néstor Ferraza, no demoró la respuesta y contraatacó: "Pagar el sueldo es una responsabilidad (del intendente) y quiero que Binner sepa que no tengo jefe político ni acepto sus chicanas".
Los roces entre Binner y Ferraza se dieron en el marco de una disputa que esta vez tuvo otro ingrediente: la discusión respecto de cuántos empleados tiene la Municipalidad. Mientras el titular del Ejecutivo aseguró que hay poco más de 8.500, Ferraza dijo estar convencido de que el número asciende a 9.500. "Son cifras oficiales y las puedo demostrar con los números en la mano", reafirmó el sindicalista.
Pero Binner siguió con sus números, y hasta fue más específico: "Hasta el viernes a la noche la planta de la Municipalidad tenía 8.521 agentes, contando planta permanente, pasantes y becarios. Hoy puede haber algunos menos si es que alguien se jubiló", detalló.
Respecto de este tema, fue el secretario adjunto del gremio municipal, Antonio Ratner, quien salió al cruce. "El intendente habla de la planta permanente y transitoria, pero no menciona a todos los que están bajo el régimen de honorarios y contribuciones", retrucó.
Para el gremialista la diferencia de mil personas en el plantel de agentes municipales "son los planes trabajar que inventó el Ejecutivo con sueldos que van de 1.800 a 3.000 pesos".
Luego aseveró que "hay más de mil personas que cobran sueldos que no tienen nada que ver con los haberes del resto de los trabajadores". Más aún, indicó que en ocasiones se ha nombrado con cargos de directivos a empleados sin concursos, que entorpecen la carrera de otros agentes que "hace años que esperan por un ascenso. No sé sabe si son familiares, amigos o asesores". Lo cierto es que reclamó que "se regularice la situación en la Municipalidad y que se respeten las carreras de los compañeros", puntualizó.
Pero no todos fueron desencuentros entre Binner y los sindicalistas. El intendente resaltó que "Rosario es la ciudad que menor número de empleados públicos tiene en relación a la cantidad de habitantes", y Ferraza ratificó el concepto.
El punto más álgido de la polémica se alcanzó cuando el jefe comunal volvió sobre la situación de los empleados municipales al considerarlos "verdaderos privilegiados de Rosario". Para sostener la idea, argumentó que los agentes "cobran siempre en término, perciben sus aguinaldos, son los únicos a los que se les aumenta todos los años un 2 por ciento sus haberes", y recordó que también se paga una deuda de 40 millones de pesos con el personal generada en administraciones anteriores. Binner destacó que parte de los agentes fueron recategorizados y otros pasados a planta permanente. "Cumplimos plenamente con todas las demandas de los empleados municipales", sostuvo el mandatario local.
El tono de Binner no fue desafiante, pero sí lo fueron sus palabras. Al menos para Ferraza, quien retrucó: "Cobrar es una responsabilidad que Binner debe garantizarle a la gente, pero hay que aclarar que en la Municipalidad se recortaron cosas como los insumos, la entrega de ropa de trabajo y las horas extras".
La polémica por la cantidad de personal no fue el único frente de batalla. El intendente enmarcó las denuncias contra la gestión del secretario de la Producción, Angel Elías, y los paros en algunas áreas municipales dentro del clima electoral previo al 14 de octubre.
"La conducción del gremio pertenece a una agrupación política que está en campaña electoral", esgrimió Binner. Y Ferraza replicó con más dureza. "El sindicato no tiene partido. Sí soy afiliado al justicialismo, pero no tengo jefe político, ni chapa. Soy un militante de base y no soy candidato ni apoyo a nadie. Por lo tanto, no acepto las chicanas", contraatacó el dirigente.
En la misma sintonía se expresó Ratner. "Es totalmente falso, ninguno de los directivos de este gremio es candidato a nada, y tampoco desde el sindicato se apoya alguna lista política", disparó el secretario adjunto de los municipales.
Pese a toda la pirotecnia verbal que estalló ayer entre el Ejecutivo y los caciques gremiales, Binner dejó abierta una puerta a una posible conciliación. "El diálogo con el gremio siempre está, y ahora habrá que ver cómo continúa el 15 de octubre"; es decir, el día posterior a los comicios.
La óptica de Ferraza dista mucho de ser optimista. "Vamos a ver qué pasa después del 14 de octubre, porque si hay voluntad política, los problemas se pueden arreglar mañana, dentro de 5 meses o nunca".



"El sindicato responde a un partido en campaña".
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