Año CXXXIV
 Nº 49.227
Rosario,
domingo  02 de
septiembre de 2001
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Mercados
El mercado doméstico pasa por un momento de transición
El acuerdo con el FMI fue bien recibido, pero los indicadores aún no demuestran euforia

El mercado doméstico recibió con beneplácito el anuncio del acuerdo con los organismos financieros internacionales. Si bien no se observó una fuerte recuperación de los mercados, resultó decisiva la reversión en la tendencia de los depósitos, que pasó de bajista a neutra, con una muy fuerte caída en la tasa de interés pasiva que ofrecen las entidades al público.
El mes de septiembre será determinante, ya que una recuperación en los depósitos resulta sumamente importante a la hora de presagiar un cambio en las expectativas futuras. Mientras los depósitos se recuperan se irá deteniendo la caída en los préstamos, y esto debería atemperar la baja en la actividad económica.
La tasa de interés pasiva y activa seguirá alta en función del alto riesgo país y la mayor demanda estacional de fondos que opera en esta época del año.
En este escenario, realizar colocaciones a plazo fijo, a tasas del 8% en dólares y 12% en pesos para pequeños ahorristas luce más que interesante en el actual escenario económico. Máxime cuando los depósitos están garantizados, en primer lugar, por la entidad en que se realiza la colocación; en segundo lugar, por el Banco Central; en tercer lugar, por el régimen de garantía de depósitos (en este caso según el monto y el plazo) y en cuarto lugar, por una ley de la Nación recientemente aprobada.
Para ahorristas con montos superiores a los 100.000 dólares, las tasas se ubican en los dos dígitos, en torno del 14% en dólares y 20% en pesos.
Es probable que en la primera semana de septiembre estos rendimientos crezcan, ya que las entidades financieras querrán proveerse de fondos en el mercado, y de esta forma cumplimentar con los requisitos que le impone el BCRA durante la primera quincena, y en la segunda parte del mes observar rendimientos decrecientes.

El mercado de bonos
En bonos, todo depende de que se cumpla el déficit cero. Así, es muy probable que el gobierno nacional termine el tercer trimestre en equilibrio, mientras que no se sabe aún como logrará eso en el cuarto.
Existe una gran incertidumbre, ya que se barajan varias posibilidades interesantes para salir de la crisis, pero todas tienen como condición necesaria el déficit cero.
La reestructuración de la deuda podría ser una alternativa intermedia entre una quita en el precio de los bonos y un nuevo préstamo internacional. Esta se llevaría adelante en forma voluntaria, con un crédito internacional a una tasa baja y buscaría despejar el camino de vencimientos entre el año 2002 y 2003, de modo tal que De la Rúa pueda llegar a terminar su mandato, sin mayores inconvenientes.
Recordemos que en 2002 vencen 17.651 millones de dólares en concepto de amortización de deuda, esto incluye las deudas en bonos y créditos. De este total, sólo restan conseguir 5.000 millones de dólares.
Sin embargo, de cara a 2003 las amortizaciones en el mercado ascenderían a 17.049 millones, por lo tanto, hasta terminar el mandato este gobierno debería conseguir en los mercados internacionales, una suma cercana a los 22.049 millones.
Todo esto teniendo presente la posibilidad de cumplir con el déficit cero y no incrementando el stock de deuda existente. Por lo tanto, si el gobierno norteamericano y los organismos financieros internacionales están pensando en despejar el camino de la deuda en los próximos dos años, deberían preparar una suma cercana a los 22.000 millones, algo positivo, ya que nos despejaría el escenario en el corto plazo.
Esto no quiere decir que quedan resueltos nuestros problemas, ya que seguiremos pagando intereses por un stock de deuda de 127.000 millones de dólares, y deberíamos tomar las medidas necesarias para que se genere un shock de confianza.

Necesario pero no suficiente
Descomprimir los vencimientos futuros de la deuda no es la garantía de que comencemos a crecer, es una condición necesaria pero no suficiente para salir de la crisis. El verdadero crecimiento se producirá cuando el gobierno nacional realice una profunda reforma del Estado que permita una importante reducción impositiva, que incentive la inversión productiva.
En algún momento habrá que pensar en un blanqueo para repatriar los 95.000 millones de argentinos en el exterior, que no regresan no por una cuestión económica, sino por razones institucionales, ya que no creen en la plena vigencia de las leyes, y temen que al regresar, un impuestazo del Estado termine de incautar lo que hoy tienen plenamente disponibles en el exterior.
Se puede concluir con una visión optimista en el corto plazo, ya que se paró la salida de depósitos, lo que no quiere decir que mañana caerá la tasa o se incremente la actividad. Pasará mucho tiempo para que retorne el dinero que se fue y vuelva el préstamo al mercado, pero hoy debemos estar felices de que el drenaje de fondos haya culminado. El riesgo país podría bajar a la zona de los 1.200-1.300 puntos, pero no más de ese nivel, hasta tanto se convalide el déficit cero. Las acciones están realizando un recorrido lateral entre 300 y 330 puntos de índice Merval. El contexto internacional es de incertidumbre, dado la baja de Japón, el descenso en la tasa de corto plazo en Europa, y la desaceleración de la economía estadounidense.
S.D.S.


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