Año CXXXIV
 Nº 49.194
Rosario,
martes  31 de
julio de 2001
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Entre arreglos, precios viles y sospechosas "ligas"

Los remates de viviendas únicas generaron en Rosario innumerables problemas a partir de mediados del año pasado, pero tuvieron su pico cuando fue denunciada e investigada por la Justicia una denominada liga, supuesta organización ilícita que arreglaba remates para comprar propiedades a precio vil y revenderlas en montos muy superiores. En la mayoría de las ejecuciones siempre se destacó la fuerte presencia policial armada y pertrechada, en algunos casos, con escudos y bastones.
El objetivo de los uniformados era, casi siempre, limitar el ingreso al lugar del remate, la Asociación de Martilleros (Entre Ríos 238). Allí solían vivirse jornadas cargadas de tensión, en las que incluso se ponían límites al trabajo de los medios de comunicación, como intentado evitar que dieran cuenta de algún ilícito.
En este marco, varias personas involucradas en supuestos delitos cometidos en remates de viviendas quedaron detenidas tras haber prestado declaración indagatoria ante el juez de instrucción Carlos Carbone. Los acusados de fabricar las subastas para comprar inmuebles a precios irrisorios quedaron luego en libertad por un dictamen de la Cámara de Apelaciones en lo Penal.
En estas circunstancias, no son pocas las voces que insisten con que la Legislatura provincial apruebe una ley que contemple las situaciones sociales de gente humilde que tiene casa única y, además, demuestre real incapacidad de pago. En este sentido, hay proyectos para defender la vivienda única de los remates, además de algunas campañas para que quienes tienen una sola propiedad la pongan inmediatamente como bien de familia, de modo de no exponerla al peligro de los martillos.
En rigor, las irregularidades que se suceden en los remates judiciales quedaron evidenciadas cuando en agosto de 1988 un martillero se presentó ante la Corte Suprema de Justicia de la provincia para denunciar que había grupos que manipulaban las subastas en provecho propio, incluso presionando a otros compradores.


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