Año CXXXIV
 Nº 49.192
Rosario,
domingo  29 de
julio de 2001
Min 3º
Máx 17º
 
La Ciudad
La Región
Política
Economía
Opinión
El País
Sociedad
El Mundo
Policiales
Escenario
Ovación
Suplementos
Servicios
Archivo
La Empresa
Portada


Desarrollado por Soluciones Punto Com






Piden una nueva carátula para investigar el caso Alfonso
Para la Justicia el joven se suicidó. Sus familiares sospechan que lo asesinaron

Familiares de un joven que sufrió una extraña muerte en su casa de la zona sur volvieron a pedir que la causa, caratulada como "suicidio", sea investigada como "muerte dudosa" ante una serie de indicios que abonan la hipótesis de que el muchacho habría sido asesinado.
Julio Leandro Alfonso apareció ahorcado el 18 de noviembre de 2000 en un galpón de la casa de Rui Barbosa 618. El joven había sido visto por última vez cinco días antes, cuando ingresaba a ese lugar, que compartía con Alfonsa Deidamia López, Eliana Romina Rodríguez, Roberto Fabián Olmos y Carlos Orlando Caminos.
El caso fue considerado desde el comienzo como un suicidio, pero los familiares de Alfonso creen que fue víctima de un homicidio encubierto. Por eso la madre del joven, María Cristina Caminos, patrocinada por Armando Pereyra, requirió nuevamente a la jueza de Instrucción Nº 12, Susana Portillo de Pigliacampo, que modifique la carátula a "muerte dudosa".
Según los familiares, existen múltiples irregularidades en torno a la muerte del joven. Una de ellas es que aún no se precisó el momento en que falleció, lo que permitiría determinar cuántos días convivieron los ocupantes de la casa con un cadáver.
Al respecto, las personas que habían vivido con Alfonso admitieron a la policía que habían advertido un olor desagradable, pero sostuvieron que lo "confundieron" con el olor de excrementos de perro. Eso fue desmentido por los peritos, quienes concluyeron que es "imposible" confundir ambos olores. Además, los mismos policías que inspeccionaron el lugar señalaron que comenzaron a percibir un olor "nauseabundo" a unos siete metros de distancia del cadáver.
Otro dato llamativo para la familia es que la puerta del galpón donde fue hallado Alfonso estaba cerrada con candado desde afuera. A eso se suma que, según se probó, el cuello del joven no fue presionado por el lazo del cual pendía el cuerpo.
Por este motivo, según Pereyra, resta determinar "las causales de asfixia o las posibles causales de la muerte". Para el letrado, el dictamen que brindó al respecto la Junta Médico Forense no fue clarificador, ya que no examinó el cuerpo de la víctima (sino fotografías del mismo) y en consecuencia el estudio no llegó a distinguir si la muerte fue por suicidio u homicidio.
Otro elemento de sospecha es la actitud asumida por las personas que convivían con Alfonso: todos abandonaron la casa al día siguiente del hallazgo del cuerpo. Por eso, para Pereyra, "se acreditó la incertidumbre necesaria para tornar procedente la modificación de la calificación a muerte dudosa".



Caminos insiste con que la hipótesis del asesinato.
Ampliar Foto
Diario La Capital todos los derechos reservados