Año CXXXIV
 Nº 49.188
Rosario,
miércoles  25 de
julio de 2001
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Conciencia de riesgo
Prevención del Sida
La falta de campañas de información que incluyan a la población sana es una de las causas que contribuye a la propagación de la enfermedad

Belén Travesaro

En Argentina, según los datos del Ministerio de Salud, el total de enfermos de sida notificados desde la detección de la epidemia hasta el 31 de marzo de 2001 fue de 19.058, aunque se estima que son 130.000 las personas que viven con el VIH en el país. Para José Manuel Hermida, infectólogo de Madrid, la propagación de la enfermedad se evitaría reforzando las campañas de prevención y haciéndolas extensivas tanto a la población enferma como a la sana.
En el marco de la Primera Conferencia de la Sociedad Internacional de Sida sobre Patogénesis y Tratamiento contra el VIH -realizada recientemente en Buenos Aires- José Manuel Hermida, médico especialista en enfermedades infecciosas del Hospital Ramón y Cajal de Madrid (España), enumeró tres estrategias indispensables para evitar el contagio.
"En primer lugar -dijo-, favorecer la prueba diagnóstica de anticuerpos frente al VIH para que los infectados conozcan su enfermedad y eviten el contagio. En segundo lugar, establecer programas de prevención que incluyan los tratamientos; y por último, implementar planes que alcancen a la población no infectada".
En cuanto al último punto, el doctor Hermida piensa que para llegar a la población en general se deberían realizar campañas de información en escuelas y lugares de trabajo, explicando las medidas preventivas con detalle y de manera personalizada. "Muchas veces a través de los medios no se obtiene el efecto deseado porque la población no percibe con claridad los riesgos", dijo.

Ausencia de síntomas
La prueba diagnóstica para que los infectados conozcan su enfermedad es muy importante ya que la infección temprana no causa síntomas. Para el diagnóstico es necesario testear en la sangre la presencia de anticuerpos de la enfermedad. Los anticuerpos de VIH generalmente no alcanzan niveles detectables en la sangre entre el primero y tercer mes posterior a la infección, por lo tanto, el test debe realizarse en el período comprendido entre las seis semanas y doce meses posteriores a la posible exposición al virus. La detección temprana alerta a los infectados y previene comportamientos de alto riesgo que puedan transmitir el virus a otros. En cuanto al tratamiento, en el presente existen un conjunto de drogas aprobadas para tratar la infección, que se dividen en grupos de acuerdo a su mecanismo específico de acción. La terapia consiste en la combinación de tres o más de estas drogas.
La combinación de los inhibidores de la transcriptasa reversa con los inhibidores de la proteasa se conoce con el nombre de terapia antiretroviral altamente activa.

Evitar el contagio
Los riesgos de infección con VIH se hacen manifiestos a través de las relaciones sexuales sin protección con un compañero infectado o entre los usuarios de drogas intravenosas al compartir agujas y jeringas contaminadas con sangre infectada .
Para el infectólogo Hermida "todavía falta la percepción de riesgo a la hora de mantener relaciones sexuales, y en algunos casos se toma el aspecto limpio y sano de la persona como garantía de la imposibilidad de contraer el virus", dijo.
"Tanto las mujeres como los adolescentes son poblaciones vulnerables a la enfermedad. Las mujeres, porque aún se encuentran en situación de subordinación frente al hombre y mantienen relaciones sin el uso del preservativo. A esto se suma que en algunos países el nivel de conocimiento sobre la enfermedad es bajo".
Hermida plantea como posible salida a la prevención en el caso de la mujer "el acceso a métodos que estén bajo su control, como el condón femenino, que es igual de efectivo que el preservativo en el hombre", aseguró.
Otra de las poblaciones de riesgo son los adolescentes, que inician las relaciones sexuales de manera temprana, con falta de información adecuada.
"Esto lleva a que no tomen las medidas necesarias para prevenir las enfermedades de transmisión sexual, entre ellas, el sida", agregó Hermida. Para el especialista español una de las fallas de la falta de información en el adolescente proviene de la mala educación sexual de los padres. "Se debe enseñar sin imposiciones el concepto de sexualidad saludable, tomando en cuenta los aspectos sociales, psicológicos y la afectividad. De esa forma, los adolescentes tomarían decisiones responsables basadas en el conocimiento", aseguró.



La terapia consiste en la combinación de drogas.
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