Año CXXXIV
 Nº 49.184
Rosario,
domingo  22 de
julio de 2001
Min 7º
Máx 12º
 
La Ciudad
La Región
Política
Economía
Opinión
El País
Sociedad
El Mundo
Policiales
Escenario
Ovación
Suplementos
Servicios
Archivo
La Empresa
Portada


Desarrollado por Soluciones Punto Com






Malargüe: Donde silba el viento
Un recorrido por el municipio mendocino, conocido por el fabuloso complejo Las Leñas, un sitio especial para el deporte de aventura y el contacto con la naturaleza

Luis Emilio Blanco

Rodeado por bellezas naturales y sobre la base de la tradicional hospitalidad del pueblo mendocino, el municipio de Malargüe ha decidido lanzarse por segundo año consecutivo a incursionar en el ámbito del turismo, para lo que cuenta con una infinidad de recursos que van desde sus hermosos paisajes hasta lugares insólitos.
Ubicado en un sitio privilegiado sobre la ruta 40, Malargüe se presenta ante el visitante como una ciudad sencilla y bien organizada, donde la tranquilidad y la seguridad son sus principales exponentes. Sin embargo, no todo es serenidad ya que la noche permite momentos de distracción en boliches para el ruidoso esparcimiento de los más jóvenes, con música y equipos de buena calidad.
Su principal atracción es, sin dudas, el complejo Las Leñas, un emprendimiento privado de primer nivel que brinda la posibilidad de disfrutar de la nieve durante gran parte del año.
Para los amantes a las actividades al aire libre las ofertas son múltiples, ya que se puede practicar andinismo, caminatas por senderos de interés cultural, aventura en cuatriciclos, arquería y cabalgatas, entre otras actividades. Los más curiosos pueden hacer reconocimientos de restos fósiles del jurásico mezosoico, que si bien están protegidos permiten un viaje imaginario hacia el pasado remoto de un lugar que estuvo bajo las aguas del mar.
Las cascadas de Manqui Malal, a sólo 30 kilómetros al sur de Malargüe, es un lugar privilegiado que permite apreciar a la cordillera en su estado más puro, donde un refugio de montaña invita a descansar en cabañas rústicas y disfrutar los platos típicos.Hacia el norte, el trayecto a Las Leñas permite un alto en Los Molles y otro en el Pozo de las Animas, un sitio donde el silbido del viento reaviva varias leyendas, entre ellas la de los sacrificios y la de dos enormes toros que pelearon hasta desaparecer.
Los amantes a la pesca también tienen a pocos minutos al sur del municipio un lugar apacible, de buen clima y una calma en la que sólo se escucha el rumor del agua pura de la cordillera. Cuyam-Co es un criadero de truchas arco iris ubicado a la margen del río Malargüe. El establecimiento permite apreciar los delicados procesos de alevinaje, crianza y engorde para obtener productos de primerísima calidad que están garantizadas por excelentes cepas, seleccionadas y certificadas por el Centro de Salmonicultura de Bariloche.
Las truchas no sólo están destinadas a ser contempladas, sino también para pescarlas y degustarlas. Asesorados por los propietarios, se puede practicar lanzamientos con moscas en dos estanques con ejemplares de buen tamaño, que ya han superado los requerimientos comerciales. La cocina también tiene su momento. A precio muy accesible un menú especial: una entrada de paté de trucha y trucha ahumada con crocante pan casero, un plato principal de trucha al horno con guarnición seguido de un postre tradicional mendocino.
Pero en Malargüe no todo es paseo al aire libre, también se puede acceder a apasionantes temas científicos, como el de los rayos cósmicos. Esta ciudad ha sido seleccionada por su clima especial y sus características geográficas para instalar el primer observatorio Pierre Auger en el mundo, que permitirá el estudio de la radiación cósmica que llega a la tierra desde el universo profundo. El sitio tiene una red de 1.600 detectores que se complementan con un conjunto de sensibles telescopios que en las noches despejadas escudriñarán el cielo para observar la tenue luz ultravioleta que producen los rayos cósmicos al atravesar el aire.
También se cuenta con el moderno centro de congresos y convenciones recientemente construido en el Parque del Ayer, que con sus 1.500 metros cuadrados cubiertos permite el desarrollo de actividades en un confortable ámbito. Cuenta entre otras comodidades de un amplio microcine y una sala de exposiciones.



Una vista del ya legendario Pozo de las Animas.
Ampliar Foto
Notas relacionadas
Ficha de servicios
Diario La Capital todos los derechos reservados