Año CXXXIV
 Nº 49.149
Rosario,
sábado  16 de
junio de 2001
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Trasladan a una clínica a una policía acusada de asesinar a su esposo
Verónica Nieves está sospechada por el homicidio del agente del Comando Miguel Zapata

Un juez local ordenó el traslado a una clínica psiquiátrica de una mujer policía acusada de matar de un balazo a su esposo, un policía de la Unidad Regional II que se desempeñaba en el Comando Radioeléctrico. La agente está presa desde que la investigación judicial demostró que su esposo no se había suicidado -como declaró la mujer- sino que había sido asesinado. Ahora la agente, que padece una descompensación psíquica, se repondrá por tres días en una clínica privada.
La agente, Verónica Nieves, de 23 años, está sospechada de haber matado a su esposo Miguel Zapata, de 29, tras una discusión en el departamento que compartían en la zona sudoeste de la ciudad, el 11 de abril pasado. Si bien el hecho fue presentado inicialmente como un suicidio, las pruebas que surgieron durante la investigación del caso indicaron que el policía había sido asesinado.
La esposa del policía fue detenida e imputada del crimen en el juzgado de Instrucción Nº 4, a cargo de Luis Caterina. Mientras la causa se tramita, está alojada en el penal de Menores femeninos.
Ayer, según trascendió de fuentes judiciales, el magistrado dispuso el traslado de la mujer a una clínica psiquiátrica privada, donde permanecerá por un lapso de 72 horas días. La derivación de la imputada había sido recomendada por un médico forense, quien diagnosticó que la mujer se encuentra "descompensada psíquicamente".
Una semana antes, la defensa de la agente había solicitado la detención domiciliaria de la mujer para que ésta pudiera hacerse cargo de la beba del matrimonio, de 4 meses de edad. Pero el magistrado rechazó el pedido al considerarlo improcedente, dijeron las fuentes.
Zapata murió al recibir un balazo en el tórax en su departamento ubicado en el tercer piso de un Fonavi de Espinillo 3644. El hombre había llegado a su casa alrededor de las 5, al concluir su jornada en el Comando Radioeléctrico. La muerte se produjo poco después, durante una discusión que mantuvo con su esposa, que revistaba en la comisaría 14ª.
Entonces el policía fue conducido al Hospital de Emergencias, donde falleció dos horas después. Su esposa fue demorada en la seccional 19ª, donde tras prestar declaración recuperó la libertad. La mujer -según un vocero policial- contó a los investigadores que Zapata había amenazado varias veces con matarse: "Cada vez que discutíamos se ponía la pistola en la cabeza", declaró Nieves.
La comisaría caratuló el caso como suicidio debido a la "inexistencia de indicios" que demostraran lo contrario. Según la versión policial, en medio de la pelea Zapata se disparó con su arma reglamentaria un balazo en el pecho.
Sin embargo, los estudios criminalísticos sobre la trayectoria del disparo y la forma de la lesión indicaron que el hombre no se disparó a sí mismo sino que el arma fue accionada por otra persona.


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