Año CXXXIV
 Nº 49.149
Rosario,
sábado  16 de
junio de 2001
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Una sanción mundial
El fiscal pidió dos años de suspensión para Verón

El mediocampista Juan Sebastián Verón no podrá integrar el seleccionado argentino de fútbol en el Mundial del 2002, si se confirma la suspensión de dos años pedida ayer en el proceso que se le sigue en Milán por el tema de su pasaporte comunitario obtenido de forma irregular.
El fiscal federal (deportivo) Carlo Porceddu pidió ayer dos años de suspensión para Verón, del Lazio, y el mismo tiempo de inhabilitación para Sergio Cragnotti, presidente de la Lazio por el caso de la presunta falsedad de la ciudadanía italiana del jugador.
De hacerse efectiva la sanción por la Comisión Disciplinaria de la Federación Italiana de Calcio, dejaría a Verón fuera de competencia para participar con el seleccionado argentino de fútbol en el Mundial del 2002, debido a que, seguramente, la suspensión será consensuada por la Federación Internacional de Fútbol Asociado (Fifa).
El fiscal federativo Carlo Porceddu pidió también dos años de inhabilitación para el director técnico deportivo de la Lazio, Nello Governato, y para el abogado Felice Pulici, ex jugador del club, y hoy director administrativo, y una multa de 1,5 millón de dólares para el club romano.
Los dirigentes fueron los responsables de tramitar la ciudadanía italiana de Verón, gestión que representó para el club una erogación cercana a los 120.000 dólares.
Ahora, la Comisión Disciplinaria de la Federación Italiana de Fútbol se tomará una días para dictar la sentencia definitiva, que, según el presidente de la entidad romana, será apelada ante la justicia ordinaria por entender que se dañan los intereses del club.
Por su parte, Gustavo Mascardi, representante del futbolista, dijo que se recurrirá a la Justicia laboral italiana por considerar que "con una sanción tan prolongada se atenta contra la libertad de trabajo de cualquier jugador".
"Si se suspende a Verón la próxima semana, entonces me veré obligado a acudir a la Justicia ordinaria para defender los intereses del club, mientras que el jugador se presentará ante los tribunales de trabajo", declaró Cragnotti.
"Es inadmisible que el club y el jugador se arriesguen a recibir una suspensión cuando está en curso un procedimiento penal que debe atribuir las responsabilidades basándose en las pruebas. Quieren suspender a Verón sin ninguna prueba, pero es algo que no puedo permitir, que no es justo", apuntó Cragnotti.
El juicio penal, iniciado en Roma e instruido por el fiscal Silverio Piro, se ha convertido en una suerte de mani pulite en el caso de los pasaportes falsos en poder de jugadores extranjeros, al comprobarse la falsedad de los certificados de antepasados de Verón, utilizados para obtener su ciudadanía italiana.
El proceso, tras una serie de audiencias preliminares a cargo del juez Claudio Tortora, resolvió reunirse el próximo 11 de octubre para dictar sentencia definitiva.
Verón, nacido en La Plata, el 9 de marzo de 1975, ex futbolista de Estudiantes de la Plata y Boca Juniors, llegó a Italia para jugar en la Sampdoria, en la temporada 1996-97, y, en 1998 fue cedido al Parma.
Un año después fue adquirido por Lazio y obtuvo su ciudadanía italiana, ahora cuestionada en la justicia ordinaria, en setiembre de 1999.
Ese trámite fue realizado sobre la base de la existencia de un bisabuelo (por vía paterna) italiano falso de Verón (Giuseppe Porcella), nacido en la localidad de Fagnano Castello, provincia de Cosenza.
El jugador tiene, ciertamente, antepasados italianos, pero por la línea materna, que se llamaba Luis Pedro Lorenzo Ratti.
Como el trámite de ciudadanía italiana por esa rama materna demoraría mucho tiempo, alguien resolvió acelerar el trámite "inventando" el antepasado falso de Verón.
En lo que pareció una elíptica crítica hacia algún dirigente del club romano, Verón, quien ayer a la mañana se presentó ante la Comisión Disciplinaria en la audiencia del proceso deportivo, manifestó : "Me siento traicionado de las personas que han llevado esta práctica", refiriéndose al trámite de su ciudadanía italiana.
La Brujita también manifestó que nunca había querido ser un comunitario y que había jugado sin esa condición, y sin inconvenientes, en la Sampdoria y en el Parma.
"Vine para intentar saber exactamente quién fue el responsable, pues todo esto arruinó un poco mi imagen y no estoy dispuesto a estas cosas", declaró ayer el ex futbolista de Estudiantes La Plata y Boca Juniors.
El severo pedido de Porceddu se suma a los ya solicitados por el fiscal desde que el lunes último se inició en Milán el denominado maxiproceso por "deslealtad deportiva" que involucra a aquellas entidades que incluyeron en sus equipos a jugadores extranjeros en poder de documentación irregular.
El fiscal deportivo pidió dos años de suspensión, además del caso de Verón, para los brasileños Jeda y Dedé (Vicenza) y Dida, del Milan y para el uruguayo Alvaro Recoba, del Inter.
La misma sanción fue requerida para los jugadores de la Roma, el argentino Gustavo Bartelt y para el brasileño Fabio Junior (hoy en el Palmeiras).
Un año fue solicitado para los jugadores de la Sampdoria, Mekongo Ondoa (Cabo Verde), Francis Ze y Job (Camerún).
Estos duros pedidos de sanciones, más severos con los jugadores que con las instituciones para las que se solicitan solamente multas, inscribiéndose esta tendencia en la política por la cual ya se expresó hace meses la FIFA al manifestar que "los futbolistas no podían estar al margen de las irregularidades de sus documentos".


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