Año CXXXIV
 Nº 49.095
Rosario,
domingo  22 de
abril de 2001
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La aventura de viajar en el tren equivocado

Después de la publicación de "Siete de oro", Dal Masetto pasó más de una década sin publicar. En ese tiempo se casó, se fue a vivir al Brasil, tuvo una hija y, asegura, no escribió una sola línea. Recién más adelante, de regreso al país, comenzó a pensar de nuevo en la literatura.
"La decisión -cuenta hoy- tuvo que ver con una pareja que terminó, se cerró una etapa y volvió la necesidad de escribir. Empecé a intentar cosas, a ver qué salía". Entre lo que "salió" estaban los apuntes para "una novela corta o un cuento largo" sobre la época del Mundial 78, que mostró a Emilio Alfaro y Rafael Filippelli cuando éstos le pidieron alguna historia para filmar. Ante su entusiasmo, terminó convirtiendo los apuntes en el guión de "Hay unos tipos abajo" (1985). En vísperas de otro Mundial, el de Francia 98, Dal Masetto encontraría los viejos apuntes en un cajón, decidiendo reescribir la historia como una novela.
Volviendo al hiato, el "Tano" pudo al fin cerrarlo con una novela esencial de su época: "Fuego a discreción" (1983), donde alguien regresa a los ambientes y amistades que frecuentó antes de la dictadura. Tanto "Fuego a discreción" como "Hay unos tipos abajo" terminan con un viaje a ninguna parte, mezcla de aventura y escapatoria.
El autor no puede explicar esta imagen que se repite una y otra vez en su obra. Sí contar una sensación: "a mí siempre me gustó, por ejemplo, tomarme un ómnibus sin saber -esto es lo importante- adónde va, y bajarme en un pueblo del que no conozco nada. Una vez, recuerdo, tomé un tren equivocado que me dejó muy lejos, en un lugar del interior. Perdí un día para llegar a donde tenía que ir, pero lo disfruté muchísimo: esa sensación de total anonimato, de estar un poco viviendo una aventura". Un viaje a lo desconocido, como el de un niño inmigrante.


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