Año CXXXIV
 Nº 49.088
Rosario,
domingo  15 de
abril de 2001
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Análisis
Los argentinos deben recrear la cultura del cheque

Pablo Kandel

Para que el nuevo impuesto adoptado por el Ministerio de Economía a las transacciones financieras, o impuesto al débito y crédito bancario, rinda la recaudación necesaria y permita eliminar otros impuestos, primero la población debe recrear la "cultura del cheque". O sea, una lluvia de cheques, para que crezca el impuesto.
Pero el cheque en la Argentina, especialmente el "volador", tiene muy mala fama.
Eso significa que los proveedores no deberían ponerse a temblar cada vez que reciben un cheque de terceros, temiendo si se lo van a pagar o se los van a rebotar. Y si se lo rechazan, después va a ser muy problemático cobrarlo, si no conoce al emisor del cheque, o si éste no tiene buena voluntad para arreglar el problema.
Una reciente visita a Brasil permitió comprobar que ese inconveniente, al menos, ha sido resuelto en el país vecino.
Lejos de ponerle mala cara, en todos los comercios, incluidos estaciones de servicio, shoppings, grandes almacenes, etcétera, estimulan a pagar con cheque incluso por compras chicas, y si el importe es grande no hay ningún miedo para recibir cheques escalonados, a 30, 60 y hasta 90 días.
En las vidrieras de los comercios brasileños hay grandes cartelones: "Recibimos cheques, pague con cheque". Y en Brasil existe el impuesto a las transacciones financieras que cobra el 0,38 por ciento del importe de cada cheque transado, de manera que el impuesto tiene una recaudación garantizada, muy elevada, no solamente porque la población es más numerosa, sino porque están mucho más acostumbrados a trabajar con cheques.

Los sospechosos de siempre
En Argentina, en cambio, el comerciante que ve que su cliente está dispuesto a pagarle con cheque, ya entra en sospecha, salvo que lo conozca.
En general se prefiere el sistema de tarjetas de crédito que es muy oneroso para el comerciante, ya que cobra una comisión del 5 al 7 por ciento del importe de la mercadería, pero ofrece más garantías de pago.
Teniendo en cuenta que, según el ministro de Economía, Domingo Cavallo, la inspiración para introducir este nuevo impuesto le vino de Brasil, habría que estudiar porqué en el socio mayor del Mercosur el uso del cheque como instrumento cotidiano de pago es estimulado y no genera inconvenientes, mientras que en la Argentina todavía se lo ve con generalizada desconfianza.
¿Cuáles son las garantías de pago correcto que ofrece uno y otro sistema, y qué penalidades se imparten a los infractores?
Porque seguramente también en Brasil hay gente que paga con cheques voladores incobrables, pero las sanciones que sufren son mucho más severas, están perfectamente individualizados y se los erradica del sistema.
Todo lo contrario que aquí que son beneficiados por amnistía, borrón y cuenta nueva.


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