Año CXXXIV
 Nº 49.018
Rosario,
domingo  04 de
febrero de 2001
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Doble crimen en Santa Teresa. Sospechan que pudo ser un ajuste de cuentas
Feroz asesinato de un hombre y su hijo de 7 años en una gomería
Sucedió ayer a la madrugada. El adulto tenía fracturado el cuello y la criatura fue degollada

Ariel Etcheverry

Un hombre y su hijo de 7 años fueron hallados brutalmente asesinados en una casa que funciona también como gomería ubicada sobre la ruta 18, en jurisdicción de la localidad de Santa Teresa y a unos 50 kilómetros al sur de Rosario. Los cuerpos presentaban signos evidentes de violencia: el adulto tenía fracturado el cuello y heridas cortantes en la espalda, mientras que el chico estaba degollado.
La magnitud del episodio hizo que el juez de instrucción de Villa Constitución, Rubén Bissio, le diera intervención a la Tropa de Operaciones Especiales (TOE), grupo de elite de la policía provincial, que llevará adelante la investigación juntamente con efectivos de la Unidad Regional VI.
Los investigadores, que impusieron un estricto secreto sobre las primeras pericias, no tenían ninguna pista firme o hipótesis para explicar lo sucedido. Por tal motivo, al cierre de esta edición, no descartaban ninguna posibilidad. Tampoco se atrevían a precisar si el conmovedor hecho fue perpetrado por una o más personas.

El hallazgo
El doble homicidio ocurrió presumiblemente en horas de la madrugada. La policía estima que ocurrió entre las 4 y las 6 de la mañana. Las víctimas fueron identificadas por la policía como Ricardo Francisco Lozada, de 32 años, y su hijo Alejandro Ariel, de 7.
El sitio donde sucedió todo es una casa de familia donde funciona también una gomería las 24 horas, que está situada a unos 30 metros de la ruta 18 y a unos 200 al sur del cruce con la 90. La zona donde se levanta el inmueble es netamente rural, donde prevalecen las plantaciones de soja.
La gomería era atendida desde hace varios años por Lozada, quien estaba separado de su mujer y vivía solo. El pequeño Alejandro siempre estuvo con su mamá y otro hermanito en la zona urbana de Santa Teresa y aparentemente se encontraba de visita en lo de su padre. De acuerdo a los pocos datos que trascendieron ayer, Lozada alquilaba la casa y la gomería y hace un tiempo los propietarios del lugar le habían informado que tenía que abandonar el lugar.
En la parte trasera de la vivienda se levanta un galpón con techo de chapa y sobre el lateral izquierdo existen dos pequeños silos para acopio de cereales, con su respectivo chimango, y una báscula para pesar camiones en construcción.
Fuentes policiales indicaron que el macabro cuadro fue descubierto alrededor de las 9 de la mañana por un familiar de los propietarios del lugar que había llegado con la intención de hablar con Lozada. El hombre se encontró con el cadáver tirado en el patio del frente y corrió de inmediato a avisar a la policía.
Los uniformados encontraron el cuerpo de Lozada tendido sobre el prolijo césped del jardín adornado con plantas, flores y un juego de mesa y sillas de hierro. La víctima tenía puesto pantalón gris y camisa blanca. Según un examen previo del médico forense, el hombre habría muerto "desnucado", presumiblemente por un violento golpe.

No hubo robo
El espantoso panorama se completó cuando agentes de la Unidad Regional VI llegaron hasta el galpón ubicado en la parte trasera de la vivienda. Allí estaba Alejandro, de 7 años. "Lo que han hecho con este pibe es una herejía", fue el comentario que hizo un allegado a la investigación al ver el estado en que quedó el cuerpo de la pequeña víctima.
La criatura, que estaba vestida con short y remera, había muerto desangrada tras sufrir un profundo corte en el cuello.
Al cierre de esta edición, los investigadores no descartaban ninguna hipótesis, aunque la de un presunto robo por ahora parecía como la menos probable. La violencia con que fueron asesinadas las víctimas, sobre todo el ensañamiento que sufrió Alejandro, hacen pensar en una venganza o ajuste de cuentas, cuyas razones todavía se ignoran. El juez Bissio ordenó autopsias para determinar exactamente las horas de muerte de cada uno y precisar las causas.
"No se han encontrado indicios de robo dentro de la casa, incluso había algo de dinero. De todos modos, no se descarta nada. Creemos que una posibilidad puede ser la de una venganza contra el padre y que el chico haya reconocido a los agresores y que por eso lo asesinaron también", contó una fuente consultada anoche.



Personal médico retira los cuerpos de las víctimas.
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