Año CXXXIV
 Nº 49.018
Rosario,
domingo  04 de
febrero de 2001
Min 20º
Máx 31º
 
La Ciudad
La Región
Política
Economía
Opinión
El País
Sociedad
El Mundo
Policiales
Escenario
Ovación
Suplementos
Servicios
Archivo
La Empresa
Portada


Desarrollado por Soluciones Punto Com





cartas
¿Por qué encierran a los perros de noche?

Descansan en el último rincón de la ciudad. Se acurrucan como madejas de pelo quemado donde las sombras les hacen hueco. Ya se olvidaron de comer, solo sienten una herida en la garganta, la sed penetra sus entrañas. La noche oscura y estrellada de Rosario es una bendición para sus cuerpos cansados de rodar. Son los perros abandonados, aquellos que tienen un solo bien: la libertad. La noche les trae la posibilidad de revivir, entonces caminan. Son sombras gozosas, hasta que... llegan ellos, no saben de donde provienen: si de Imusa, Control Urbano o Promoción Social. A las cinco de la madrugada, el grupo está listo para atrapar a los animales, mientras el vehículo está en marcha. Son arrojados en el camión, después en las jaulas y se olvidan de que ellos perdieron lo único que poseían: la libertad. Señores del Ejecutivo municipal: los que defendemos los derechos de los animales nos oponemos a esas encerronas nocturnas. Si ustedes están realizando una tarea aprobada por sus conciudadanos ¿por qué no practican estas actividades a otras horas del día? No creemos que los empleados y funcionarios de nuestra comuna necesiten ampararse en la oscuridad para realizar sus actividades. De no ser así, sería hora de que los rosarinos comenzáramos a preocuparnos.
Rosalía Aurascoff


Diario La Capital todos los derechos reservados