Año CXXXIV
 Nº 49.018
Rosario,
domingo  04 de
febrero de 2001
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Misterio en Italia por la muerte de una rica condesa

Jutta Lauterbach

La historia de la multimillonaria condesa italiana Francesca Vacca Agusta parece tomada de un thriller de Hollywood. De modesta vendedora, la bella pelirroja se convirtió en reina de la alta sociedad de la mano del "rey de los helicópteros", Corradino Agusta, comió con el sha de Persia y residió en una mansión de cuarenta habitaciones en el lujoso balneario italiano Portofino. Pero ahora la contessa está muerta, y las circunstancias de su deceso no podrían ser más misteriosas.
Todo comenzó el 8 de enero en la Villa Altachiara de la condesa en Portofino. Según relataron quienes la vieron viva por última vez, la mujer, de 58 años, salió alrededor de las 19 a bañarse en la piscina y desde entonces, desapareció.
Los equipos de rescate encontraron días después un albornoz completamente hecho trizas, las pantuflas y sus gafas de sol en las rocas, mucho más abajo de la propiedad de la condesa. Pero no hallaron rastros de sangre. Finalmente, el 22 de enero apareció un cadáver de mujer a unos 400 kilómetros, junto a la Costa Azul francesa. Era el de la condesa.
¿Se trató de un accidente, de un suicidio o de un crimen violento? El sacerdote de Portofino, Don Gianni Cogorno, no descarta un complot. "¿Cómo es posible que una persona luche durante años por algo, en este caso por la herencia del conde Agusta, y se suicide dos meses después del acuerdo?", se pregunta el religioso.
El fabricante italiano de helicópteros Corradino Agusta murió en 1989, y según la prensa italiana dejó una herencia de unos 25 millones de dólares. En noviembre pasado, la condesa había alcanzado un acuerdo con el hijo del conde Riccardo "Rocky" Agusta, fruto del primer matrimonio del "rey de los helicópteros". "La herencia es la clave del misterio", opinan.

Beneficiados por la muerte
Los posibles beneficiados por el testamento de la condesa serían su último compañero, Tirso Chazaro Rosario, y su amiga Susanna Torretta. Ambos se encuentran todavía en la mansión de Francesca. Pero una y otra vez aparece en la televisión italiana otra "figura clave del crimen", el ex amante y playboy Maurizio Raggio.
El cuerpo completamente descompuesto será sometido en Italia a otra autopsia. "Todo indica que se trata de un asesinato y que el cadáver fue lanzado al agua en otro sitio", sostuvo el profesor Ennio Amodio, abogado del hermano de la condesa. Pero aún quedan muchas cosas por aclarar: el momento exacto de la muerte, si hubo alcohol de por medio y el destino del reloj Rolex con cierre de seguridad que la condesa no se quitaba nunca. Por otra parte, los expertos no creen descabellado que su cuerpo haya sido arrastrado casi 400 kilómetros hasta Francia.
Según se informó, el cadáver presenta numerosas heridas. El cráneo está destruido. La identificación sólo fue posible gracias a radiografías de los dientes.
"Una escena escalofriante", advirtieron médicos forenses franceses al hermano de la mujer antes de la identificación oficial. La Fiscalía estatal en Francia inició una investigación por homicidio.
También hay quienes hablan de la "maldición del faraón". Y es que la mansión de la condesa en Portofino, valorada en 17 millones de dólares, fue levantada por lord Carnarvon en 1874. Este arqueólogo murió en 1922, pocas semanas después de la apertura de la tumba de Tutankamón.


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