Año CXXXIV
 Nº 48.979
Rosario,
martes  26 de
diciembre de 2000
Min 18º
Máx 27º
 
La Ciudad
La Región
Política
Economía
Opinión
El País
Sociedad
El Mundo
Policiales
Escenario
Ovación
Suplementos
Servicios
Archivo
La Empresa
Portada


Desarrollado por Soluciones Punto Com






Barak puso el acuerdo de paz en manos de Arafat
"Si acepta él la propuesta del presidente Clinton, nosotros también lo haremos", dijo el renunciante premier israelí. Los palestinos son cautos

Jerusalén. - El renunciante primer ministro israelí Ehud Barak anunció ayer que aceptará el plan de paz del presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, si el mismo es aceptado por el líder palestino, Yasser Arafat. Creo que si el presidente de la Autoridad Palestina, Yasser Arafat, acepta las cosas tal y como las presentó Clinton, nosotros también nos veremos obligados a aceptarlas, expresó Barak a la televisión israelí. El plan de Clinton para Medio Oriente prevé que Israel traspase a los palestinos los barrios árabes de Jerusalén Este, el 95% de Cisjordania y Gaza, y renuncie a su soberanía sobre la Explanada de las Mezquitas, pero no al Muro de los Lamentos.
Clinton explicó su propuesta para la región el sábado, ante los representantes de la ANP y el Estado israelí que a lo largo de la semana mantuvieron contactos en Washington para sellar las bases de un acuerdo de paz. Asimismo, la propuesta contempla el establecimiento de un Estado palestino, mientras que bajo soberanía israelí quedarían el 80% de las colonias judías en Cisjordania, pero Tel Aviv renunciaría a los asentamientos en la Franja de Gaza. El actual presidente estadounidense pretende llegar a un pacto definitivo entre palestinos e israelíes antes de que abandone la Casa Blanca, el próximo 20 de enero.

Arafat con Mubarak
Sin embargo, el presidente de la ANP, Yasser Arafat, dijo ayer que todavía existen muchos obstáculos para acordar un plan de paz definitivo con Israel. Al arribar a Gaza procedente de El Cairo, el líder palestino explicó en rueda de prensa la necesidad de examinar minuciosamente la propuesta de paz para Medio Oriente formulada el sábado pasado por el presidente norteamericano, Bill Clinton.
Arafat se reunió ayer en El Cairo con el primer mandatario egipcio, Hosni Mubarak, con quien analizó las bases del acuerdo de paz impulsado por Clinton. El presidente de la ANP agregó que muchos de los puntos esbozados por Clinton ya fueron discutidos en la cumbre de Camp David de julio pasado, y que entonces fueron rechazados por los palestinos.
Si las partes acuerdan los puntos básicos del plan, Clinton reuniría la semana próxima en Washington al primer ministro israelí, Ehud Barak, y a Arafat, para concluir las negociaciones y firmar un acuerdo de paz definitivo.
Tras el encuentro entre Arafat y Mubarak, el canciller egipcio Amre Mussa expresó que las nuevas ideas presentadas en Washington tienen que ser estudiadas en profundidad, ya que la situación es grave. Las nuevas ideas fueron una iniciativa personal de Clinton y él está bien informado sobre los detalles del proceso de paz en Medio Oriente, continuó Mussa.
El ministro egipcio añadió que espera que las dos partes alcancen un acuerdo en los próximos días, antes de que expire el mandato de Clinton. Por su parte, el embajador estadounidense en Egipto, Daniel Kurtezer, que también conversó ayer con Mubarak, explicó al mandatario los detalles del plan de su país.
El gobierno egipcio expresó un cauto optimismo sobre el desarrollo de las conversaciones, que Mussa describió como una puerta abierta a la paz.
En tanto, Barak ordenó construir una valla fortificada a lo largo de la llamada línea verde desde la zona de Guilboa, en el norte del país, hasta la de la Latrón, a 20 kilómetros al este de Jerusalén. La línea verde es el límite territorial que separaba Israel de Cisjordania antes de la Guerra de los Seis Días en 1967, en la que el ejército israelí conquistó los territorios palestinos de Cisjordania y Gaza.
La construcción de dicha valla fortificada trascendió dos días antes de que venza el plazo para responder al plan de paz de Clinton, en el que se propone que Israel traspase a la Autoridad Nacional Palestina (ANP) el 95% de Cisjordania. Israel ha destinado cerca de 25 millones de dólares para la construcción de la valla, que incluirá todo tipo de obstáculos.
El viceministro de Defensa, Efraim Sné, visitó ayer parte de la extensión de la futura valla y subrayó que no se trata de una frontera política, sino de una separación para garantizar la seguridad de Israel. Sné agregó que, a lo largo de estos 74 kilómetros de trazado defensivo, Israel construirá también murallas, barreras de metal y montículos de tierra, con el objeto de dificultar infiltraciones a territorio israelí.



Arafat visitó al presidente egipcio.
Ampliar Foto
Notas relacionadas
Belén vivió una triste y sombría Navidad
Israelíes divididos por las negociaciones con los palestinos
Diario La Capital todos los derechos reservados