Año CXXXIV
 Nº 48971
Rosario,
domingo  17 de
diciembre de 2000
Min 14°
Máx 30°
 
La Ciudad
La Región
Política
Economía
Opinión
El País
Sociedad
El Mundo
Policiales
Escenario
Ovación
Suplementos
Servicios
Archivo
La Empresa
Portada


Desarrollado por Soluciones Punto Com





Despedida feliz
Central se fue de vacaciones con una goleada

Luis Castro

La despedida fue a pedir de los canallas. Una despedida triple G, porque gustó, ganó y goleó. Qué más para un Central que deambuló por la mitad de la tabla del Apertura. El 4 a 1 que le propinó a Belgrano fue inobjetable y le permitió acumular un par de fichas más a Bauza, que espera con ansiedad que suene su celular y lo llamen para renovar su contrato.
El partido se presentaba, para algunos, sin demasiados atractivos porque ninguno está en la zona de emociones (llámense primeros puestos) pero en realidad estaba en juego el honor y la necesidad de seguir sumando para lograr una nueva posibilidad en la Copa Mercosur por el lado canalla, y Belgrano con imperiosa necesidad de cosechar unidades que le permitan alejarse de la zona roja del descenso.
Con estas motivaciones, piratas y auriazules salieron a dar todo. A hacer valer lo que estaba en juego. Por eso el encuentro se hizo emotivo y atractivo. Iban 7 minutos tan solo, De Bruno inquietó a Pontiroli pero la rápida respuesta local estuvo a través de Zárate. La pelota iba y venía, de un campo a otro. Y Central avisaba a través del Rafa, quien hizo explotar el balón contra el palo.
El dominio era auriazul, a base de buen manejo y haciendo circular la pelota con buen criterio. Y Belgrano iba con todas sus limitaciones a cuestas, avisando otra vez con Mugnaini (la figura de un opaco conjunto cordobés).
Central era más por jerarquía y capacidad futbolística de sus jugadores. Por eso no extrañó cuando Maceratesi, tras recibir una buena habilitación del Equi, de zurda y a la carrera la clavó en el arco de un sorprendido Pontiroli.
Los de Biasutto sintieron el impacto y a los ponchazos trataron de acercarse a Tombolini. Pero con muy pocas ideas y, sobre todo, poco fútbol. Y cuando el primer capítulo moría, se juntaron De Bruno y Ezequiel, y este último vulneró nuevamente la valla cordobesa.
El 2 a 0 golpeó fuerte al local, que salió en el complemento a cambiar una historia que tenía un final ya escrito. La presión de los hinchas piratas intentaba hacer despertar a sus jugadores pero le jugó en contra. Encima, el Torpedo Arias, en la primera que tocó, estampó el tercero y dejó un silencio sepulcral.
Y eso no era todo. Central manejaba el trámite a su antojo y Belgrano lo sufría. Y padeció un nuevo golpe a través de Erroz, quien estiró aún más la diferencia. El gol del honor de Mugnaini no sirvió para apagar la gran desazón pirata.
Central hizo los méritos suficientes para ganar con holgura y sin tener que pasar por demasiados sobresaltos. Llegó al Olímpico con la ilusión de tener una despedida feliz. Y en la misma tierra cordobesa hizo bailar a Belgrano su mejor música: la del cuartetazo.



Maceratesi abrió el camino para el triunfo.
Ampliar Foto
Notas relacionadas
Central sigue vendiendo porcentajes
Vesco anunció que Bauza tiene la prioridad
El canalla cortó la racha de 10 partidos sin ganar afuera con la goleada a Belgrano
Un trío que se las trae
Bauza: "El resultado fue justo y pudo haber sido mayor"
Diario La Capital todos los derechos reservados