Año CXXXIV
 Nº 48.945
Rosario,
miércoles  22 de
noviembre de 2000
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Bajó la tasa por Letes a 91 días pero subió para la colocación de Bontes
La incertidumbre sobre el futuro encareció la deuda a largo plazo
La agencia Moody's revisó a la baja la nota de la Argentina. Explicó que es por los problemas de crecimiento

Si el acuerdo alcanzado con los gobernadores llevó calma a la plaza financiera en lo inmediato, las dudas sobre la evolución de la economía local persisten en el largo plazo. Así quedó reflejado en las tasas que pagó el gobierno por la colocación de nueva deuda y en la decisión de la agencia de Moody's de poner en revisión negativa la nota de la deuda argentina.
En el primer test frente a los mercados tras la firma del compromiso federal que reclamaba el FMI como parte de las condiciones para instrumentar un blindaje financiero, Economía colocó Letras del Tesoro (Letes) y Bonos del Tesoro (Bontes) por 550 millones de pesos.
La licitación de 250 millones de pesos en letras a 91 días de plazo cerró en una tasa del 11,18% (11,51% anual), con un spread sobre Libor de 476 puntos básicos. Este costo representa una baja de 1,41% respecto de la pagada el 7 de noviembre por una colocación de similares características, que cerró a 12,59%.
En cambio, por los 300 millones de pesos licitados en concepto de Bontes 2003, a dos años y medio de plazo, la tasa subió a 14,33%, 0,45% más que la del 13,88% pagada el 24 de octubre pasado. La colocación de ayer se convirtió en la más alta del año.
Para ambas opciones se recibieron 159 ofertas por un total de 1.181 millones, monto equivalente a algo más del doble de lo que el Estado estaba dispuesto a tomar.
La renovación de Letes no significó deuda nueva, en cambio los 300 millones conseguidos por los Bontes engrosarán el colchón de prefinanciamiento para los próximos meses, que ahora asciende a 1.900 millones de pesos.
La rebaja en la colocación a tres meses estuvo íntimamente ligada con el acuerdo logrado con los gobernadores justicialistas, que acerca los tiempos del anuncio del blindaje y despejó dudas sobre la capacidad de financiamiento de la Argentina en el corto plazo. En cambio, el resultado de la licitación de Bontes está a tono con los fundamentos que ofreció la calificadora Moody's para poner en revisión negativa la nota de la deuda argentina.
La calificadora revisó de estable a negativa la perspectiva de su calificación de B1 para el riesgo país de la Argentina en bonos y pagarés en moneda extranjera, y de B2 para depósitos bancarios en moneda extranjera. La perspectiva para instrumentos en moneda local emitidos por Argentina también fue revisada a negativa, debido a temores relacionados con las necesidades de financieras del país, que son altas tanto en términos relativos como nominales, opinó Moodys.
La calificadora de riesgo sostuvo que la perspectiva negativa asume un potencial de crecimiento incierto, así como posibles complicaciones que podrían surgir en tanto el gobierno intenta conseguir un consenso social y político sobre las políticas necesarias para enfrentar la actual situación económica.
Moody's prevé que la ayuda financiera del FMI y otras entidades multilaterales permitirán a Argentina refinanciar sus necesidades a corto plazo, lo cual respalda sus calificaciones actuales de B1/B2. Sin embargo, la reticencia de los mercados financieros internacionales a tomar una cantidad significativa y adicional de instrumentos argentinos, implica que el gobierno tendrá que depender más y más de bancos y fondos de pensión en el mercado doméstico para cumplir con su programa de financiamiento del 2000, se justificó.
El secretario de Programación Económica, Miguel Bein, salió al cruce y aseguró que Moody's se quedó atrás de la fuerte recuperación que reflejan los mercados de bonos de la Argentina y la caída de 160 puntos básicos en el riesgo país durante la última semana.
En realidad, la consultora recoge los datos de la mejora en los últimos días en el frente fiscal, pero su preocupación se centra en las consecuencias de la falta de crecimiento en el largo plazo.
Seguimos preocupados por los problemas económicos fundamentales que enfrenta el país y se necesita austeridad fiscal para lidiar con el problema en el corto plazo pero los problemas de Argentina parecen ser mucho más complicados que eso, dijo Vincent Truglia, director de la unidad de riesgo soberano de Moody's.

El blindaje está más cerca
Una mano para el equipo económico llegó desde Washington. El vocero del Fondo Monetario Internacional (FMI), Francisco Baker, ratificó que la semana próxima viajará a la Argentina la misión técnica del organismo que comenzará a negociar un nuevo acuerdo fiscal, contemplando el armado de un blindaje financiero.
Paralelamente, el gobierno deberá apurar las negociaciones en torno del nuevo andamiaje institucional que debe realizar como contraprestación. Cuando ya salieron voces del justicialismo que califican de incumplible el compromiso que asumieron las provincias de congelar el gasto hasta el 2005, a los funcionarios del Ejecutivo les queda resolver la sanción de la reforma previsional y la modificación del presupuesto 2001 y la ley de solvencia fiscal.



Bein criticó la decisión de Moody´s.
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